Campesinos con Wifi ( 6. “Dig on for the Victory” )

 

Levantar aquel césped del jardín parecía una tarea titánica. Especialmente si eres una chica citadina que nunca ha tenido entre sus manos una pala o un azadón. Me costaba tanto empezar. La estigmatización de las labores del campo hacían un gran eco en mi cabeza, quería los resultados pero no hacer el trabajo.

Por varios días pensé que sería mejor iniciar una huerta sin cavar y que para poder empezar necesitaba camas de maderas y otros suministros. En otras oportunidades  el mal tiempo fue la excusa perfecta para no iniciar. Mientras me debatía entre el mal tiempo y las posibles técnicas de cultivo mis vecinos simplemente cultivaban como habían hecho sus ancestros.

Unos días antes de la pasada primavera  dejé las excusas, los prejuicios, los pretextos, mi sentimiento de incompetencia, mi sensación de fragilidad y cavé…

Las primeras azadas parecían rebotar en el césped el cual no cedía. Tomé  la pala y enterré su filo hasta encontrar tierra. En mi mente volví a ese primer momento en la vida de cualquier infante que se maravilla jugando con la tierra, antes de que le digan que la tierra es sucia.

Ayudante gatuna

Ví varias lombrices de tierra, una cigarra y otros insectos.  El césped cedió y descubrí un lienzo negro maravilloso y lleno de vida en donde podía sembrar la anhelada huerta. También encontré algunos tesoros como un pedazo de un azulejo y una cuchara antigua, los cuales aún hoy guardo.

 

Ayudante perruna.

 

Sin embargo, el trabajo fue intenso, fueron muchas las secciones para levantar una parte del césped. En las cuales  recordaba una fotografía de un afiche de la campaña:” Dig on for the Victory”, la cual encontré en el primer libro de horticultura que leí, con la que  promocionaron la agricultura en: parques, canchas de fútbol y en cualquier espacio disponible durante la primera y la segunda guerra mundial en Inglaterra.

 

Si tan solo me hubiera percatado que aquel dibujo tenía un tridente y no un azadón o una pala redonda que era lo que yo en ese momento usaba, el trabajo hubiera sido menor.

Casi al finalizar mi trabajo de excavación mi esposo se animó a interrumpir sus labores  para mejorar la simetría del hueco que había hecho en el jardín. Mi esposo y mi hija nos son  grandes fanáticos del jardín pero ayudan con varias de las labores que éste demanda, las cuales no son pocas.

Con el transcurrir de este año he observado como mis vecinos usan ciertos adminículos totalmente desconocidos para mí, con los cuales quitan las hierbas y el pasto de una manera muy eficiente. Al parecer aterricé en otro planeta en el cual soy una analfabeta en estos menesteres del campo.

Así se veía la huerta en junio de 2017

Pero a pesar de mi incompetencia y falta de información sembré una pequeña huerta, en la cual cultivé el año pasado: girasoles que hicieron la delicia de los pájaros, tomates cherry que se dieron hasta noviembre,  kale que todavía sigue creciendo y dando hojas después de una año (creo que uno de los cultivos más fáciles y resistente que he visto hasta el momento), lechugas que llegaron a un  tamaño descomunal, zucchinis que se produjeron de forma incesante y más que abundante durante todo el verano, zanahorias que salieron bailarinas, entre otros muchos y muchos más alimentos.

 

Tener una pequeña huerta de hortalizas más algunos árboles frutales me ha dado una visión maravillosa de la vida y de la naturaleza. Pasé de la ciencia que estudia la escasez, que es la Economía, al arte de la abundancia y la belleza, que es la Horticultura.

 

¡Buena siembra y buena cosecha para este inicio de primavera!

Tip Eco-amoroso No.2. Compost para quién no puede compostar (parte No.1)

¿Quieres compostar?

… pero por ahora no puedes.

Compostar puede parecer algo abrumador. Lo entiendo, antes de compostar en casa también tenía muchas inquietudes con respecto a este proceso: ?¿tendría el espacio suficiente? ¿el proceso de compostaje podría generar malos olores?  ¿cuál de todos los método sería el más apropiado para mi familia?

Al ir aprendiendo y experimentando con el compost todas las inquietudes se fueron resolviendo, también fui aprendiendo de mis equivocaciones. Me dí cuenta con el tiempo que podía realizar algunas prácticas en cuanto al almacenamiento de algunos residuos que hicieron que el proceso del compostaje fuera más fácil y de más rápida biodegradación. Estas prácticas son tan útiles y efectivas que permiten utilizar algunos de los residuos directamente sobre las plantas, sin necesidad de depositarlos en la compostera o en una pila de compost.

Compost para quién no puede compostar. Con el tiempo he aprendido a separar algunos residuos. De izquierda a derecha van los residuos de cocina que pico antes de introducir en la compostera, algunas cáscaras de papa, restos de café que dejó secar y si sigues leyendo el post te voy contar acerca de un residuo que puedes utilizar sin necesidad de un proceso de compostaje.

Debido a que no requieren de un gran espacio ni de mucho tiempo cualquier persona, incluidas las personas que viven en aparta-estudios con agendas muy apretadas pueden realizarlo. No necesitas de ninguna  inversión, requieren poco tiempo, no generan ningún mal olor y te permiten aprovechar los residuos de tu cocina de una forma fácil y sencilla.

Con este tip eco-amoroso de compostar sin compostar te propongo aprovechar las cáscaras de huevo. Un recurso muy rico en calcio pero de difícil degradación. A través de los siguientes pasos podrás aprovecharlas de una forma efectiva y rápida:

1.Lavar las cáscaras de huevo, dejarlas escurrir y secar.

2.Guardarlas en un lugar seco hasta juntar las suficientes para molerlas o pulverizarlas.

Estas son las cáscaras que he guardado por un tiempo, previamente las he lavado y dejado secar muy bien, las voy guardando y cuanto tengo muchas continuo con el proceso.

3. Dejarlas secar muy bien, para esto puedes dejarlas al sol o usar el calor remanente del horno que queda después de preparar alguna comida.

4.Pulverizarlas o molerlas con ayuda de un procesador o  de un mortero.

5.Guardar las cáscaras pulverizadas o molidas en un frasco de vidrio.

En este frasco acumulo las cáscaras y cuando está lleno lo utilizo.

6.Espolvorear sobre la tierra de macetas, árboles vecinos o en el compost.

Puedes aplicar sobre el suelo de árboles y plantas, pero sigue leyendo que tengo un aviso importante acerca de su uso.

Es importante mencionar que las cáscaras de huevos molidas son también utilizadas para el control biológicos de caracoles y babosas. Por lo general cuando noto su presencia prefiero  cubrir con un poco de tierras las cáscaras pulverizadas y añadir alrededor del árbol o planta ceniza de leña que es un control gentil con estos glotones del jardín. Desplazarse por la ceniza es incómodo para caracoles y babosas, lo cual desmotiva el avance hacia la dirección de las plantas que quieres proteger, sin herirlos como las cáscaras molidas.

Un hermoso limonero que cuido va recibir este aporte en calcio.

Comparte con familiares y amigos este consejo. Necesitamos más Eco- amorosos en el planeta.

Otras entradas relacionadas:

Tip Eco-amoroso (1. Cambiar las esponjas plásticas por estropajo)

Qué es el Compost y fabricando mi Compostera

Cocinando el Compost 

 

Campesinos con Wifi (Parte 5. Universo florido)

Un Universo Florido. Flor de Magnolio

El Invierno no ha terminado pero aún así varios de los árboles y de las plantas del jardín despertaron. El Magnolio se encuentra  tupido de flores rosas que se balancean entre sus ramas con el vaivén del viento. Las camelias ya están abriendo sus flores mientras que los tulipanes comenzaron a despuntar sus pétalos.

Flores de Magnolio (Un Universo Florido)

En algunas vías se ven las flores de los almendros y de los cerezos que engalanan las calles, mientras que en las montañas las Acacias se han sumado a este despertar con miles de flores minúsculas amarillas con las cuales  han pintado el paisaje con trazos resplandecientes.

Flores de Almendro

Es en síntesis un universo florido. Uno que me hace recordar las historias entretejidas que tenemos con las plantas, los significados que en algún momento les dimos para manifestar nuestros afectos y sentimientos, un pasado que parece hoy demasiado lejano pero que aún late entre los enamorados.

Flor de Camelia (Un Universo Florido)

Recorro el jardín para adentrarme en este Universo florido mientras que los abejorros zumban entre las diminutas  flores azules del Romero. En la huerta que inicié el año pasado veo que de nuevo se han colado una que otra planta a las cuales mi ignorancia les llamaba la mala hierba. Con el tiempo y el estudio de varios libros  he ido conociendo mejor este mundo y puedo con detalla hablar de las propiedades, usos y hasta el significado de las plantas.

Entiendo cada vez más este ciclo en el cual estoy inmersa, me doy cuenta tanto de mis aciertos como mis desaciertos. Las últimas palabras del Cándido de Voltaire retumban en mi cabeza: “Debemos cultivar nuestro jardín”.

Semilleros para nutrir el Universo Florido

Solo quien inicia el camino lo va entendiendo, solo el que se atreve puede llegar a soñar con el resultado. Mientras el mundo convulsiona entre lo absurdo e irreal, lo políticamente correcto e incorrecto, yo sigo sembrando en el jardín los sueños de un mundo mejor, o por lo menos de un minúsculo universo florido en el cual yo también florezca.

 

 

Tips Eco-amorosos (1. Cambiar las esponjas plásticas por estropajos/luffa)

¿Conoces esta esponja vegetal?  

Estropajo o Luffa

En mi país se conoce con el nombre de estropajo y es el fruto de una planta llamada Luffa aegyptiaca/Luffa cyllindrica.

Cuando era niña mi papá nos decía a mi hermano y a mí que el estropajo y el jabón era lo único que nos podía quitar la suciedad de las extensas jornadas de juego en el parque. Y así como funciona para  exfoliar y quitar la suciedad del cuerpo, también funciona como esponja para lavar los platos. Es una maravilla, cien por ciento recomendada.

 

La  que tengo actualmente la compré en una plaza de mercado tradicional de mi país, es muy económica si la consigues en un sitio como éstos. La puedes ir cortando en pedazos y así usar uno en la ducha y  otro para lavar los platos y las ollas.

Con  esta opción  natural compostable ahorras un montón de dinero y dejas de generar un montón de basura plástica.  

Comparte con familiares y amigos este consejo. Necesitamos más Eco- amorosos en el planeta.

 

 

Más Amor y Menos Migraña (Reseña)

Libro: Más Amor, Menos Ibuprofeno

Desde hace un par de años comencé a experimentar unos fuertes dolores de cabeza llamados migrañas. Los cuales se fueron apoderando de mi vida  por completo; pasé de ser una persona activa y vital a una persona inválida e incapacitada que se refugia en la oscuridad y en la quietud de su habitación. Lejos de la luz, del ruido, de los olores fuertes, de mi familia y de mis sueños.

Tal vez tuve que llegar al fondo de la situación para reunir fuerzas y verla desde una perspectiva diferente, no podía continuar con episodios semanales de cuatro días de duración. Algo en mí andaba muy mal y lamentablemente no se reflejaba en los exámenes de sangre ni de hormonas que me realizaron en el último año. El Ibuprofenos y el Paracetamol se volvieron mis constantes compañeros diarios, pero ya ni siquiera me hacían efecto, no podía seguir así. Los medicamentos en este caso en  particular no me estaban devolviendo la salud.

El que sufre este dolor sabe la tristeza y la impotencia que se siente al notar cómo se te va la vida en la oscuridad. Me cansé y de ir al médico y no obtener una respuesta, me cansé de que mi vida dependiera de cajas de medicamentos que no me curaban.

Al no tener una idea clara de qué podía hacer, decidí hacer una sola cosa, involucrarme en mí curación y hacer lo que tuviera que hacer para recuperar mi salud. El primer paso fue buscar información al respecto, lo primero que encontré fue la estrecha relación que existe entre un hígado saturado de toxinas y los dolores de cabeza. Con el fin de darle un descanso a mi hígado dejé por más de veinte días alimentos que creí eran imprescindibles para mí vida: el café, los lácteos, el chocolate entre otros alimentos que ahora consumo con mucha precaución y ocasionalmente.

Pero a pesar del avance  que veía en la disminución de los episodios de migraña necesitaba entender mejor lo que me ha estado pasando.

Un día a principios de enero  visitando la biblioteca cercana, a la cual le tengo cariño, al pasar por uno de los corredores llenos de libros vi este libro llamado: Más Amor, Menos Ibuprofeno,  el título me pareció tan simpático y como tenía un cupo para llevar un libro más decidí llevarlo. Por mi cabeza no se me había pasado buscar un libro escrito por un Osteópata, estaba buscando libros escritos por Neurólogos, al leer el libro entendería mejor por qué un Osteópata podía hablar con tanta claridad y experiencia del tema.

Más Amor, menos Ibuprofeno, es el libro escrito por  el Doctor David Ponce, el cual se relaciona también con su primer libro: El dolor de espalda y la emociones. Esa noche en casa leí de manera absorta su libro, el cual volví a releer después de terminarlo, por fin tenía la respuesta a  varias de mis preguntas, como por ejemplo: por qué se presentaban vómitos en los episodios de migraña, por qué al quitar algunos alimentos los episodios se disminuían, por qué debía tomar agua, por qué algunos episodios de migraña coincidían con mi ciclo menstrual, entre muchas otras más respuestas a mis inquietudes.

Entendí que el dolor de cabeza es un síntoma  de otras enfermedades complejas, es como una alarma que nos avisa que algo en nosotros está mal. El libro ha sido una invitación para descubrir qué causa que esa alarma se prenda en lugar de solo querer apagarla con un medicamento. Esto no quiere decir que no se deba tomar medicamentos en casos en lo cuales el  dolor sea insoportable.

El Doctor Ponce invita al lector a revisar lo que él llama el terreno del paciente, que son la suma de sus hábitos de alimentación, ejercicio, higiene, postura, historia personal, entre otros muchos aspectos. Sugiere llevar un diario del dolor para identificar las causas y detonadores del dolor de cabeza y habla de la importancia de escuchar a los pacientes. Gracias a este libro entendí qué es un dolor de cabeza y cuál es la diferencia con respecto a la migraña, que afecta más al sistema nervioso, a las partes nerviosas del cráneo y a toda la trama de nervios relacionadas entre sí (trigémino, oftálmico, maxilar, etc).

Aborda la anatomía del cuerpo y de una forma clara explica la importancia de mantener una buena circulación para que los fluidos corporales puedan cumplir con sus diferentes funciones, como  llevar oxígeno y alimento así como también desechar sustancias nocivas. En esta acción interviene el sistema circulatorio, nervioso, muscular y el óseo, en este caso en particular las vértebras cervicales. Al ser los Osteópatas los profesionales de la salud  que se involucran con el movimiento del cuerpo pueden ofrecer una visión integral de esta enfermedad, especialmente cuando se han descartado problemas mayores como tumores.

Con claridad de detalle en su libro el doctor Ponce explica las diferentes causas del dolor de cabeza, entre estas se encuentran causas: circulatorias, mecánica,  hepático digestivas, hormonales y la causa emocional. También tipifica los diferentes dolores de cabeza desde una perspectiva de la medicina China.

Al revisar lo anotado por el doctor me sentí identificada con varios de sus pacientes, como con aquella señora que no tomaba agua de manera suficiente, los problemas de postura que fui abonando con las interminables horas frente a un computador, reconozco que he abusado de varios alimentos, muchos de los cuales son difíciles de procesar para mi hígado y que muchas veces “no digiero” bien las emociones, más de una vez en la vida he  llamado a los problemas dolores de cabeza.

Entendí que debo mejorar mi manejo del estrés, el cual puede afectar al sistema circulatorio, nervioso, mecánico, hepático y digestivo, lo cual puede  derivar en un gran dolor de cabeza.  Me asombré al conocer acerca de la terminaciones nerviosas del cuerpo y como en algunos casos el dolor emocional y físico pueden converger en ciertos puntos,  así como de otros datos interesantes que el doctor explica en su libro.

Creo que tengo un camino largo por recorrer, pero ya he implementado varias de las acciones descritas en la parte del libro llamada: decálogo para tratar las causas del dolor. También he visto una Osteópata en las últimas semanas y estoy más comprometida con mi curación, tratando de cumplir la máxima para mejorar mi salud según el padre de estas terapias: “Conocimiento, actitud y hábitos”  Ahora entiendo que quererme y cuidarme es una forma más de amar a mi familia.

El día de mañana devolveré esta copia del libro a la biblioteca y conseguiré una para mí, porque no dudo que es un libro que seguiré consultando de forma frecuente por la valiosa información que contiene.

 

Agradecimiento especial a: el Doctor David Ponce por su libro y a mi familia por  cuidarme y acompañarme en este proceso.

Enlaces de interés

Más Amor  Menos Ibuprofeno  

Doctor David Ponce

En esta nueva sección del canal  de YouTube llamada Tiempo para Leer te comparto una muy pero muy breve reseña del Libro Más Amor Menos Ibuprofeno del Doctor David Ponce.

Una Invitación para creer y crear en Navidad

Tal vez el título de esta entrada se puede confundir con temas de New Age y el Poder del Secreto, pero a pesar de que no es el caso tengo que admitir que actualmente la mayoría de los seres humanos no creemos que podemos crear. Nuestro poder creador está adormecido por las facilidad y la conveniencia, hasta las cosas más sencillas las compramos y ojalá bien baratas, creyendo de forma inocente que pagamos con descuento, cuando en realidad la cuenta ambiental y social hace tiempo la tenemos en nuestras manos y la deuda con intereses pasará lamentablemente a las generaciones futuras.

Se nos olvidó que existe magia al crear. Cuando creamos nos abstraemos de los estímulos mundanos, nos concentramos, nos adentramos en nosotros mismos y recordamos que somos capaces de hacer. A veces nos decepcionamos un poco; las cosas eran mejores en nuestra imaginación, pera a través del ensayo y del error el resultado puede mejorar y nos podemos deleitar con lo que creamos, porque es único y es especial, lo hicimos nosotros o algún ser querido que se tomó el tiempo y el trabajo para hacer algo para nosotros.

Una estrella de origami y de fondo la carta para el Niño Dios

Hace  poco más de un año me mudé a otro país y en el proceso dejé casi todas mis cosas. Entre las pocas cosas que guardé para mí se encuentran unas  que hicieron mis seres queridos en algún momento, entre éstas guardé tres estrellas de origami que hizo mi mamá quien falleció hace varios años, las cuales este año se encuentran en el árbol que hicimos con mi hija para la pasada Navidad. No es árbol más frondoso ni el más adorado, su historia no comienza Made in China  (Made PRC)  comienza con una rama de una poda de jardín y que invitamos para que fuera nuestro árbol.

Las coronas de Navidad compradas no se comparan con la experiencia de hacer tu propia corona. El año pasado con unas  podas de olivo hice el armazón de una corona y  la decoré con unas ramas que se cayeron por causa de una tempestad, este año la adorne con unas ramas de pino y de otras plantas del jardín.

 

Al principio no sabes con certeza cómo será tu creación simplemente le vas encontrado la forma y te tomas el tiempo para hacerlo, no tiene que ser algo inmenso o pretencioso para ser bello.

A través del crear he desempolvado habilidades adormecidas como:  dibujar, construir, cocinar, fabricar, artes manuales y hasta pienso que puedo volver a  componer versos y poemas como cuando era niña. Porque crear no se restringe al mundo de las cosas materiales, crear es mucho más. Hasta se puede crear de forma compartida ya sea una canción o una pieza de teatro en familia, hacer de la época Navideña un tiempo memorable y no solo un estado de frenesí por comprar y endeudarse.

Seguramente no crearé todo lo que necesite, no somos islas aisladas e independientes,  pero crear siempre será una invitación irresistible para recordar que somos seres humanos y no solo consumidores con deudas. Es la cura perfecta para la dispersión y la falta de atención que nos provoca tanta tecnología y el ritmo frenético de estos tiempos hipermodernoses la clave para no dejarnos engañar de las tretas del mercado, es  el llamado quedo y persistente que hace la creatividad de nuestros ancestros.

Cuando se crea especialmente con consciencia las cosas tienen un valor, los contenedores del reciclaje se miran como recursos potenciales. Las ramas caídas de los árboles, las hojas secas, las podas de jardín te invitan para que recrees formas con ellas. El viento te sopla poemas al oído, las estrellas te invitan a reflexionar, la luna te inspira historias y la vida misma te invita a que crees y te recrees en ella.

Por eso en esta Navidad te invito a que creas que puedes crear.

El pesebre que hizo mi hija el año pasado cada vez más bonito

Campesinos con Wifi ( Parte 4. La Invitación del Otoño)

Castaño al terminar el otoño

Me siento todavía como una árbol tropical que no se ha adaptado a las estaciones y que se rehúsa a dejar caer sus hojas pensando que al hacerlo sería su fin. Un lucha interna se debate hace un tiempo en mi cabeza.

En mi mente mi pasado confronta mi presente, la burócrata perfecta confronta a la campesina amateur, algo de lo que fui no está del todo conforme con los cambios. Largos debates he tenido con la burócrata, que sigue apegada a los esquemas tradicionales del sistema social y económico. El plan no fue del todo perfecto, tenía sus sacrificios, tenía también sus riesgos, lo sé, pero fue el mejor. Vivir cerca de la naturaleza ha sido el anhelo de mi corazón, ha sido especialmente el anhelo del corazón de la niña que todavía vive en mí.

Sombras de árboles desnudos

Lejos de lo que fui y de lo que construí, lejos de lo que creí he dejado mis referencias tanto  familiares, de amistades, lugares y trabajos que me definieron. Ahora quién soy sin ésto, me pregunto. Ahora tal vez soy solo yo, la niña, la que vivió arrinconada por mucho tiempo en el más oscuro rincón como una semilla esperando paciente el momento para germinar, crecer y ser. Tal vez un poco tarde pero todavía no tanto.

 

Observando cómo se transforma la naturaleza a mi alrededor, me siento invitada a liberarme de lo que ya no necesito, así como hacen los árboles cuando se desprenden de sus hojas, algunas caen con suavidad al piso y otras son arrebatadas por el viento y la lluvia. Que el  otoño se lleven lo que fui, para poder seguir transformándome en este jardín, no sin antes agradecer lo que aprendí y viví.

Suelto mis hojas, suelto mi cargas, suelto lo que ha de morir en mí, suelto como aquel que hace un salto de fe sin saber con certeza lo que pasará, suelto para adentrarme en la oscuridad del invierno  y así… tal vez renacer.

¿En este momento que quieres soltar de tu corazón y de tu vida?