Tras el rastro de la Anaconda

Las plantas cantan, el oro es como gotas de sol escondidas en la tierra y las montañas son sagradas. Es un lugar mágico, peligroso y desconocido en donde los hijos de la Anaconda se resisten a sucumbir a las trampas del progreso.

Uno de los ecosistemas más importantes del mundo se nos presenta aún prístino gracias a la protección de las  tribus indígenas  y a que el conflicto armado en Colombia lo ha protegido durante medio siglo al hacerlo aún más inaccesible.

La naturaleza que reina este espacio es sagrada, lo cual se siente a través de sus cavernas, montañas y majestuosos ríos y cascadas. Es el sendero de la Anaconda, un complejo de ecosistemas que se relacionan entre sí desde los Andes colombianos hasta el Atlántico, recorrido que nos presenta el científico Canadiense- Colombiano Wade Davis en su último documental.

Este viaje es también el gran anhelo de su corazón. Por fin puedo seguir los pasos que transitó su mentor Richard Evans Schultes, quien en su niñez a la edad de siete años  en una cama de hospital leyó los diarios de exploración del Amazonas de Richard Spruce, y desde ese momento comenzó a soñar con este paraíso para continuar trabajando en su legado. 

Relatos que Wade Davis escribió en su libro el Río, los cuales  inspiraron junto con otros diarios de exploradores la galardonada película El Abrazo de la Serpiente.

Al ver el documental recordé varios pasajes de su libro, del cual me impresionó saber que  varios miembros de las tribus indígenas pueden escuchar a las plantas. Durante mucho tiempo me pregunté cómo era eso posible y en qué momento la cultura occidental había perdido esa facultad.

La Selva es un lugar mágico y desconocido, lleno de una biodiversidad inimaginable. Que ha tenido que soportar el saqueo en todas sus formas. Por un tiempo fue la quina, el caucho y hasta las almas no evangelizadas de los indígenas, hoy en día lidia con la deforestación y la amenaza de la minería. 

Los resultados de nuestro  arrasador progreso nos confrontan, a pesar de usarlo como caballo de batalla para combatir los problemas de la pobreza y del hambre en el mundo  seguimos sin resolverlos. A lo cual se suma una ola de devastación y  los efectos del cambio climático.

A través de este viaje, el cual se realiza después de ochenta años del trabajo de  recolección de más 2.000  especies de plantas  por parte de su mentor,  Wade Davis recorre sus pasos y se reencuentra con su amigo y científico colombiano Martín von Hilderban, quien ha dedicado casi toda su vida a la protección de la Amazonía Colombiana y  ha apoyar a las tribus indígenas que aún permanecen allí, las cuales se han negado a perder su cultura y su forma de vida.

Este  viaje  documentado a través de las zonas más recónditas de la selva colombiana por el Río Apaporis y la serranía del Chiribiquete nos invita a contemplar y a reflexionar acerca de la oportunidad y la necesidad de cuidar este  sendero. En donde una vez la gran Anaconda otorgó riqueza, belleza y abundancia a todos sus hijos.

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