Un Encuentro con el Silencio (Cuarta y última parte: de la Armonía Technicolor a la ira de Hulk)

La famosa campana

(18 meses antes)

En el silencio había entendido varios  patrones de mi comportamiento y había profundizado en el conocimiento de mi mente. Pero no  me imaginé que en ese penúltimo día del retiro iba pasar de la armonía technicolor a la ira de Hulk, ni mucho menos que al  terminar el retiro asistiría a una fiesta de Budas lo cual recordaría por mucho tiempo. 

Penúltimo día, entre la Armonía Technicolor y el Verde  de la Ira de Hulk 

6:30 am

Al igual  en que los días anteriores me dirigí al salón de meditación a recoger la campana para llamar a mis compañeros a la práctica de las 6: 40 am. El salón dispuesto para la meditación estaba ordenado, limpio  y el altar estaba iluminado por algunas velas. Antes de iniciar miré el tablero donde estaban escritos los primeros siete pasos de la técnica de Calma Introspectiva o Shamatha y así empecé:

  1. Postura: sentada en una pequeña porción del cojín de meditación, de forma que mi coxis quedará levantado. Con mis ojos ligeramente cerrados y manteniendo mi columna derecha con los hombros hacia atrás. Mientras mis brazos reposaban ligeramente en los muslos de mis piernas y la palma de mi mano  izquierda recibía la mano derecha, dejando un espacio suficiente para que mis pulgares se tocaran.
  2. Motivación: las acciones deben ser buenas y que la práctica traiga la sabiduría para el mayor beneficio.
  3. Relajación:  a través de la respiración se relaja el cuerpo y la mente, para lo cual tu  exhalación debe durar el doble que tu inhalación.
  4. Foco: se centra la atención en un foco de tu cuerpo. El programa sugerido era centrar el foco durante las primeras cuatro semanas en el abdomen, las siguientes cuatro en las fosas nasales y las últimas cuatro en una imagen en la mente. Se repite el ciclo del foco  según lo que se escoja o se necesite. 
  5. Estabilidad: se logra estabilidad cuando ya no dejas que tu mente se comporte como un perrito latoso y te puedes concentrar en el foco. Para eso utilizas tu respiración, si tu mente está muy distraída y agitada tus exhalaciones deben ser más prolongadas y si   tu mente está muy somnolienta o con sopor tus inhalaciones deben ser más profundas. De esa forma se logra un estado de no distracción y no sopor que permite aumentar la concentración.
  6. Claridad: es el punto en que estás enfocado y tienes entendimiento. Lo cual es un paso avanzando, por ahora sigo intentando tener más tiempo en la estabilidad que es el paso anterior.
  7. Dedicación: tu práctica la dedica a un ser o a la causa que quieras o lo necesite, se puede realizar este paso con el paso 2 o después del 3. (La práctica tiene otros dos pasos más para personas avanzadas, lo cual todavía no es mi caso)

Pasados 20 minutos  realicé la toma de refugio y la oración diaria, terminé mi práctica y fui a desayunar en silencio como lo había hecho en los días anteriores.

Antes de iniciar la sesión larga de la mañana decidí caminar un poco por las zonas verdes del lugar del retiro. El día se veía especialmente radiante, los colores eran extremadamente brillantes, todo parecía tan nítido. Era verdad lo que estaba pasando antes mis ojos o  estaba experimentando alguna alucinación porque todo brillaba, el verde era aún más verde y brillante, el azul era aún más azul y brillante, parecía que todo tuviera escarcha y fuera resplandeciente. Adicionalmente experimente un calma y una serenidad que nunca antes hasta ese momento había sentido, no necesitaba ni quería nada, me sentía por fin completa e integrada ¿sería esto el Nirvana?… no lo creo pero si un estado al que he llamado Armonía en Technicolor, pero aún me esperaban algunas sorpresas más.

Pasada la jornada de meditación larga de la mañana  y del almuerzo y antes de iniciar la jornada de la tarde decidí dar otro paseo por las áreas verdes del lugar pero en ese momento en lugar de sentirme sobrecogida  por la paz y la calma sentí a Hulk dentro de mí con toda su rabia y enojo. Mis mejillas y mi cabeza ardían de rabia sin ningún motivo aparente. Era la ira contenida por mucho tiempo que comenzó a salir y así como el hombre verde busqué un lugar apartada  para tranquilizarme hasta sentirme en calma. 

La ira de Hulk

Al finalizar el retiro le pregunté a la monja que dirigía la práctica por mis experiencias especialmente por la de Hulk y ella me comentó que era algo normal, los budistas los llaman Nams ( se escribe con una especie de tilde sobre la  “N”), es una manifestación emocional que sucede después de la meditación, la cual puede ser emocional o física y se debe respirar o soltar si es algo negativo. Recordé que algunas personas experimentaron una gran tristeza que los llevó hasta a las lágrimas.

La experiencia que tuvimos seguramente cambiaría nuestras vidas, de eso no tenía la menor duda.

Una noche de fiesta a la luz de la velas

En el lugar en que se realizó el retiro hubo un corte de luz y por eso nos  iluminamos con velas, lo que le añadió un toque aún más místico a este encuentro. En el salón de meditación se dispusieron ofrendas de alimentos y el el altar se arregló de nuevo con flores, velas e inciensos. Todos nos sentamos de piernas cruzadas sobre los cojines de meditación. Con el sonido de la campana, la misma campana que había tocado durante el retiro se inició la práctica. La monja entonó con su  voz que era realmente hermosa oraciones en un idioma extraño que yo solo podía seguir a través de la lectura mientras que algunas voces de los compañeros se sumaban de fondo. El salón resplandecía por la luz de las velas que se agitaban un poco de vez en cuando por el viento tibio que entraba por una de las ventanas añadiendo al ambiente olores delicados de las plantas circundantes que se mezclaban con el incienso.

El silencio se comenzó a despedir de un forma dulce como aquel que se despide tiernamente pero aguarda siempre a que lo llamen. 

18 meses después

El silencio se convirtió en una  nota importante en mi cotidianidad  y le ha dado armonía a las otras notas de la vida. Fue la llave que  me abrió la puerta a la meditación, la cual me ha ayudado a encarar los diferentes aspecto de la vida y hasta mejorar mi salud. 

No he tenido otro momento  de armonía technicolor pero Hulk se volvió a presentar, especialmente en los últimos meses en que dupliqué mi tiempo de meditación con la incorporación de otra práctica. Soltar la ira  ha sido la pieza que faltaba para mejorar mi salud, esto ha tenido un impacto tan positivo en mi vida que por eso este post que hasta el momento era un escrito personal lo comparto el día de hoy en el blog. 

 

Dedicación: esta serie esta dedicada  a la Ven Thubten Khadro por todas sus enseñanzas las cuales recuerdo casi a diario.

Serie

Un Encuentro con el Silencio 1

Un Encuentro con el Silencio 2

Un Encuentro con el Silencio 3

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