Tips Eco-amorosos (1. Cambiar las esponjas plásticas por estropajos/luffa)

¿Conoces esta esponja vegetal?  

Estropajo o Luffa

En mi país se conoce con el nombre de estropajo y es el fruto de una planta llamada Luffa aegyptiaca/Luffa cyllindrica.

Cuando era niña mi papá nos decía a mi hermano y a mí que el estropajo y el jabón era lo único que nos podía quitar la suciedad de las extensas jornadas de juego en el parque. Y así como funciona para  exfoliar y quitar la suciedad del cuerpo, también funciona como esponja para lavar los platos. Es una maravilla, cien por ciento recomendada.

 

La  que tengo actualmente la compré en una plaza de mercado tradicional de mi país, es muy económica si la consigues en un sitio como éstos. La puedes ir cortando en pedazos y así usar uno en la ducha y  otro para lavar los platos y las ollas.

Con  esta opción  natural compostable ahorras un montón de dinero y dejas de generar un montón de basura plástica.  

Comparte con familiares y amigos este consejo. Necesitamos más Eco- amorosos en el planeta.

 

 

Una Invitación para creer y crear en Navidad

Tal vez el título de esta entrada se puede confundir con temas de New Age y el Poder del Secreto, pero a pesar de que no es el caso tengo que admitir que actualmente la mayoría de los seres humanos no creemos que podemos crear. Nuestro poder creador está adormecido por las facilidad y la conveniencia, hasta las cosas más sencillas las compramos y ojalá bien baratas, creyendo de forma inocente que pagamos con descuento, cuando en realidad la cuenta ambiental y social hace tiempo la tenemos en nuestras manos y la deuda con intereses pasará lamentablemente a las generaciones futuras.

Se nos olvidó que existe magia al crear. Cuando creamos nos abstraemos de los estímulos mundanos, nos concentramos, nos adentramos en nosotros mismos y recordamos que somos capaces de hacer. A veces nos decepcionamos un poco; las cosas eran mejores en nuestra imaginación, pera a través del ensayo y del error el resultado puede mejorar y nos podemos deleitar con lo que creamos, porque es único y es especial, lo hicimos nosotros o algún ser querido que se tomó el tiempo y el trabajo para hacer algo para nosotros.

Una estrella de origami y de fondo la carta para el Niño Dios

Hace  poco más de un año me mudé a otro país y en el proceso dejé casi todas mis cosas. Entre las pocas cosas que guardé para mí se encuentran unas  que hicieron mis seres queridos en algún momento, entre éstas guardé tres estrellas de origami que hizo mi mamá quien falleció hace varios años, las cuales este año se encuentran en el árbol que hicimos con mi hija para la pasada Navidad. No es árbol más frondoso ni el más adorado, su historia no comienza Made in China  (Made PRC)  comienza con una rama de una poda de jardín y que invitamos para que fuera nuestro árbol.

Las coronas de Navidad compradas no se comparan con la experiencia de hacer tu propia corona. El año pasado con unas  podas de olivo hice el armazón de una corona y  la decoré con unas ramas que se cayeron por causa de una tempestad, este año la adorne con unas ramas de pino y de otras plantas del jardín.

 

Al principio no sabes con certeza cómo será tu creación simplemente le vas encontrado la forma y te tomas el tiempo para hacerlo, no tiene que ser algo inmenso o pretencioso para ser bello.

A través del crear he desempolvado habilidades adormecidas como:  dibujar, construir, cocinar, fabricar, artes manuales y hasta pienso que puedo volver a  componer versos y poemas como cuando era niña. Porque crear no se restringe al mundo de las cosas materiales, crear es mucho más. Hasta se puede crear de forma compartida ya sea una canción o una pieza de teatro en familia, hacer de la época Navideña un tiempo memorable y no solo un estado de frenesí por comprar y endeudarse.

Seguramente no crearé todo lo que necesite, no somos islas aisladas e independientes,  pero crear siempre será una invitación irresistible para recordar que somos seres humanos y no solo consumidores con deudas. Es la cura perfecta para la dispersión y la falta de atención que nos provoca tanta tecnología y el ritmo frenético de estos tiempos hipermodernoses la clave para no dejarnos engañar de las tretas del mercado, es  el llamado quedo y persistente que hace la creatividad de nuestros ancestros.

Cuando se crea especialmente con consciencia las cosas tienen un valor, los contenedores del reciclaje se miran como recursos potenciales. Las ramas caídas de los árboles, las hojas secas, las podas de jardín te invitan para que recrees formas con ellas. El viento te sopla poemas al oído, las estrellas te invitan a reflexionar, la luna te inspira historias y la vida misma te invita a que crees y te recrees en ella.

Por eso en esta Navidad te invito a que creas que puedes crear.

El pesebre que hizo mi hija el año pasado cada vez más bonito

¡Una compostera hoy quién sabe qué maravillas mañana! (Segunda parte: Cocinando el Compost, los ayudantes inesperados y las equivocaciones iniciales)

Así quedó mi Compostera .

Con mi Compostera lista no dude en iniciar el proceso de inmediato. En la primera semana puede notar como la basura que generábamos en casa se redujo a la mitad, así como se redujeron el número de veces que dejamos la basura en el contenedor de residuos de la aldea en donde vivimos, lo cual pasó de tres veces a la semana a una sola vez.

Pero esas no fueron las únicas sorpresas del Compost. En el proceso aprendí  más acerca del poder de la transformación de la naturaleza y hasta aprendí cómo transformar mi pereza en una virtud. Antes de pasar a los resultados y a las sorpresas que me trajo el Compost te contaré cómo se hace.

Preparando una tarta de Compost (las capas secas y húmedas.)

Compostar es casi como preparar una tarta, necesitas dos capas una húmeda y otra seca. La capa húmeda se puede conformar por desperdicios como: cáscaras de frutas y verduras, podas del jardín, cáscaras de huevo trituradas,  quesos, lácteos, mermeladas y excrementos de animales de granja herbívoros. No se debe incluir restos de carne, pescado y huesos para no atraer plagas como roedores, ni tampoco se deben agregar  excrementos de perros o de gatos porque pueden contener patógenos difíciles de procesar en un Compost casero.

Así se veía mi primera Compostera hace nueve meses cuando añadí la primera capa. Cuando inicias puedes añadir antes de empezar algo de tierra, aserrín o papel periódico.

Tampoco puedes incorporar una gran cantidad de cáscaras de cítricos ni de tomates para que no se acidifique  la mezcla, ni incluir una gran cantidad de ceniza para que ésta no se alcalinice demasiado. Si quieres que el proceso corra más rápido deberás picar/cortar bien lo que adiciones, de lo contrario el proceso se realizará de forma más lenta.

La capa seca  se coloca después de la húmeda  y le puedes incluir: aserrín, restos de café seco (actualmente prefiero extenderlo en una bandeja para dejarlo secar al sol y agregarlo en la capa seca, es importante mencionar que el café es de alto contenido en Nitrógeno), cáscaras de frutos secos como: maní, nueces, almendras entre otras se deben triturar  porque son de lenta descomposición (antes dejaba éste residuos en la  la capa húmeda pero ahora prefiero triturarlas bien y dejarlas en la capa seca). También puedes agregar un poco del cartón con el que hacen las cajas de los huevos y algo de papel periódico, pero no mucho. No debes agregar papeles impresos brillantes ni otros que sean fabricados con plásticos.

Posteriormente, aplicas un poco de agua a la mezcla (mejor aún si es agua de lluvia la cual no contiene cloro y promueve la fermentación).Con el tiempo he preferido agregar agua a la capa húmeda y después  incorporar la capa seca. Es importante que la humedad de la Composta esté entre el 40% al 60%. Al cierre de esta capa me gusta dejar una capa de hojas secas del jardín o tierra, de esa forma cuando abras tu Compostera tendrá una buena presentación que atraerá menos a las moscas de la fruta.

Así se veía mi primera Compostera que terminé de llenar en Enero de 2018. Cuatro meses después de iniciar el proceso.

La medida de la capas y la cocción de la tarta del Compost.

Cuando empecé a realizar Compost no le preste atención a la medida de las capas. Agregaba un poco de material cada tercer día, el cual no era suficiente para la fermentación y por eso el proceso al principio corrió más lento de lo esperado. Para que ocurra un proceso de descomposición rápido se requiere que suceda una fermentación, con lo cual tu Compost puede subir su temperatura, lo ideal es que suba a menos de 65°, con esta temperatura el material se degrada y permite que las bacterias que intervienen en el proceso puedan sobrevivir.

 

Así se veía mi primera Compostera en el segundo mes. En ese momento no trituraba bien las cáscaras de frutos secos y ésto hizo el proceso muy  lento.

Otros temas importantes para la cocción de esa tarta de Compost es el balance entre el Carbono (C ) y Nitrógeno (N),  para lo cual debes incluir una gran variedad de residuos tanto secos (en su mayoría tienen altos en contenido de Carbono) como húmedos (en su mayoría tienen alto contenido de Nitrógeno), la mezcla se debe humedecer para que permite la descomposición del material pero no debe ser  excesivo para evitar la putrefacción, para esto debe tener en cuenta la humedad de los residuos que agregas y las condiciones del tiempo; por lo cual en temporada seca tu Compost necesitará más agua y en temporada lluviosa menos o casi nada.

Así se veía mi Compostera al mirar por la puerta, tenía mucha humedad y el material no era hómogéno , esto se veía así al quito mes de iniciar el proceso

Adicional a la anterior, también requieres revisar  la aireación de la mezcla, si utilizas una Compostera esta deberá tener orificios para que el aire penetre pero que no sea  exagerado debido a que  puede secar por completo la mezcla. Cada semana o cuando incorpores otras capas deberás remover el contenido de tu Compostera para que se mezcle y aire bien, esto ayudará en el correcto proceso de Compostaje.( Al  final de esta entrada puedes encontrar enlaces de información muy detallada del proceso).

 

Creo que si bien es importante entender la técnica y la base científica del proceso del Compostaje, el mejor maestro  es el proceso en sí mismo, la técnica es simple y al hacerla  vas a ir entendiendo y observando de primera mano como lo que llamamos “basura” se transforma en un recurso.

 

 

Ayudantes inesperados

Cuando la tarta del Compost baja la temperatura es posible que algunos ayudantes intervengan en el proceso, al principio yo no tenía ni idea de esto y me sorprendí al ver lombrices y varios insectos en mi Compostera como: hormigas, cochinilla o insectos bolita entre otros. Todos estos insectos ayudan en el proceso de descomposición, por lo cual si los encuentras en tu Compostera de jardín no te angusties es normal tener estos insectos ayudándote en el proceso. Los cuales se irán cuando el Compost se madure, que es el momento en el cual el material es totalmente   homogéneo.

Sin embargo,  si observas una fauna excesiva de amigos insectos en tu Composta acompañada de un olor desagradable esto es un indicativo de una baja relación de Carbono/ Nitrógeno (Para saber más de ésto te dejo al final de esta entrada algunos enlaces de interés)

 

Mis principales equivocaciones al iniciar el proceso

-No picar los residuos lo suficiente.

-Adicionar cantidades pequeñas de material al Compost.

-No revólver ni  airear el material de la Compostera que se llenó por completo. Si la capacidad de tu Compostera llegó a su límite debes seguir revolviendo el material, si se te olvida no pasa nada, lo único es que el proceso irá más lento.

– No incorporar a los otros miembros de la familia en la realización del Compost.

– Dejar mi primera Compostera muy lejos de la cocina. La primera Compostera la dejé en el jardín pero tan alejada de la cocina lo cual me hacía más difícil el proceso de sacar el material.

-Pensar que el proceso era muy difícil y complicado. Creo que con tantas actividades diarias es importante que el Compostaje y las actividades previas para su realización (picar/triturar el material  y almacenarlo) sean simples.

 

¿Cuándo está listo mi Compost?

Esta es una pregunta recurrente en el proceso, pero antes de formularla necesitas saber para qué quieres usar el Compost. El compost lo puedes utilizar para: la recuperación de suelos, cultivos y sustrato, siendo la última la que mayor exigencia en calidad se requiere. Si tu propósito es utilizar tu Compost para  cultivar, necesitarás un Compost maduro, que tardará entre nueve meses a un año, este es un Compost homogéneo que tiene cierto grado de humedad, PH, balance de Carbono y Nitrógeno, está lleno de nutrientes y no tiene presencia de patógenos. También podrás observar que el volumen del material se disminuye en menos de la mitad.

En el siguiente video te explican de forma clara el proceso y si revisas los links con detenimiento puedes ver  el Compost en diferentes estados de maduración.

 

Esta es mi primera Compostera nueve meses después del proceso, el material se ve transformado, pero se aprecia algunas semillas germinadas porque con esta Compostera no realicé de buena forma el proceso de fermentación. Como puedes ver el volumen se redujo a menos de la mitad.

Mi compost en proceso, todavía falta un poco creo. Material de mi Segunda Compostera cuatro mese después de iniciar el proceso. Un poco húmedo pero el proceso en ésta fue más rápido

En una próxima entrada te contaré  mis aciertos y desaciertos en incorporar el compostaje en las rutina de mi familia y cómo puedes convertir la pereza en una virtud.

 

Enlaces de interés:

 

 

 

Manual de Compostaje

Secretos del Compostaje

Maduración del Compost 

Balance Carbono /Nitrógeno 

Lista Carbono/ Nitrógeno

Humedad en la Composta 

Fabricando una Compostera con una caneca 

¡Una compostera hoy quién sabe qué maravillas mañana! (Primera parte: La Compostera)

Construyendo mi primera Compostera, por primera vez construía algo. ¡Una compostera hoy quién sabe qué maravillas mañana!

Había terminado de construir mi primera compostera. Por primera vez en mi vida había construido algo, o en este caso adaptado algo. Me sentía invencible: ¡Una compostera hoy quién sabe qué maravillas mañana!  No era la ideal hecha de pallets de madera, ni tampoco una electrónica que promete compostar en 24 horas. Era la que había podido fabricar con mis manos e inexistentes conocimientos y habilidades constructoras.

Así quedó mi compostera, pero sigue leyendo este post y te cuento como la hice.

En un estado de euforia  le envié a mi familia un mensaje con la buena nueva, como si me hubiera ganado un premio de ingeniería. Pasaron los minutos y en lugar de unas felicitaciones por mis progresos creadores recibí una pregunta: ¿Qué es una Compostera?  Un choque de realidad me bajo de mi estado de “invencibilidad constructora” y me dí cuenta que a pesar de la alharaca ambiental que doy todavía tenía muchos temas por sensibilizar, entre estos el Compostaje.

Entonces empecemos desde el principio.

¿Y.. qué es eso del Compostaje?

Mi compost en proceso, todavía falta un poco.

El Compostaje es la forma como los residuos orgánicos se descomponen a través de un proceso biológico controlado de fermentación, en el cual ayudan microorganismo y bacterias. El resultado de esto es un abono de excelente calidad que nutre los suelos y que evita que los residuos orgánicos terminen en basureros o rellenos sanitarios en los cuales se conviertan en un problema ambiental y de salud pública. El proceso puede tomar de cuatro meses hasta dos años, lo cual depende del tipo de residuo, el método que apliques y hasta el clima.

 

Tan simple como hacer una tarta

Compostar es como hacer una postre de dos capas, una húmeda y otra seca. Esta tarta debe tener humedad para que se generé el proceso de degradación, para esto le agregas  un poco de agua en su justa medida, es decir ni tanta para que las cosas se comiencen a podrir ni tan poca para que no se active el proceso. Cuando hace calor es posible que necesites un poco más de agua y cuando el tiempo es húmedo y lluvioso es posible que necesites poca o nada.

La selección del molde para  la tarta… digo para el compostaje

Es importante mencionar que para compostar no necesitas de  un recipiente o de un armazón específico, el cual podría asemejarse a un molde de cocina para hacer una tarta,  puedes compostar a través del método de pila. En lo personal no me llamaba mucho la atención este método porque se debe voltear la pila con cierta frecuencia y en mi imaginación no me veía realizando este trabajo,me parecía algo muy difícil y agotador,  por tal razón decidí utilizar una compostera.

Existen composteras de diferentes tamaños, materiales y formas. Las encuentras en barro muy decorativas, plásticas, en madera y hasta electrónicas. En mi caso decidí acondicionar una caneca negra grande de basura, me pareció que era el método más económico y que podría hacerlo con las herramientas que tenía.

Después de nueve meses de realizar compostaje y de ver el proceso en acción pienso que  le dí muchas vueltas al asunto por el desconocimiento práctico que tenía con respecto al tema, había leído desde hace décadas acerca del compost  pero solo hasta ahora me atrevía a realizarlo.

Materiales

Para realizar esta compostera solo necesitas: una caneca plástica con tapa, un taladro, una broca adecuada para hacer hoyos grandes, unas visagras para hacer una puerta, una manija pequeña, tuercas, tornillos y  mucho cuidado especialmente si eres inexpert@ como yo.

El método de construcción es fácil consiste en hacer muchos agujeros. Primero en la base  de la caneca en forma de una diana del tiro al blanco, después haces cinturones de agujeros en diferentes partes de la caneca y hasta en la tapa. Para esto puedes marcar los cinturones primero, y a cada  diez centímetros haces una marca para un agujero, de esa forma queda un poco más ordenada, pero si no te quedan tan ordenados no te preocupes, lo importante es que entre el aire.

A continuación puedes encontrar el video que seguí para hacer esta compostera.

En el próximo post te contaré cómo se prepara y cocina esta tarta, los errores que cometí en el proceso, los ayudantes inesperados y la maravillas que te sorprenden en el proceso compostaje.

Bolsas de Papel Periódico y Pegante Casero

Desde hace un par de meses estoy haciendo estas bolsas para reutilizar el papel periódico y disminuir el uso del plástico en mi casa.

Como complemento a este idea encontré en el Blog Nuestro Mundo Creativo una receta maravillosa para hacer un pegante casero con ingredientes que seguramente tienes en tu alacena.

Pegamento casero: fécula de maíz, vinagre, agua y sal.

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Para la Bolsa Grande:

Materiales

4 hojas de papel periódico y pegante.

Capacidad: de 500 a 700 gramos

Instrucciones

1.Pegas por los bordes dos hojas y  repites la misma operación con las otras dos hojas restantes. De esta forma tienes dos hojas reforzadas.

2. Pegas las dos hojas reforzadas por uno de los bordes más largo y obtienes  una sola hoja.

3.Doblas esa gran hoja reforzada dejando unos tres centímetros de diferencia en uno de los bordes. Doblas ese excedente y le aplicas el pegante en los bordes.

4.Doblas uno de los extremos a uno diez o quince centímetros. Posteriormente abres ese doblez y  en el interior realizas dos más (uno arriba y otro abajo) y pegas las intersecciones.

5.Si usas el pegante casero tienes que dejarla secar por algunas horas.

 

Bolsa mediana.

Esta bolsa es más resistente que la anterior, pero tiene una capacidad menor.

Materiales 

2 hojas de papel periódico y pegante

Capacidad: de 200 a 500 gramos

  1. Aplicas el pegante  en los bordes de una de las hoja y le pegas la otra hoja. De esta forma tienes una hoja reforzada.
  2. Por la parte ancha realizamos dos dobleces, uno a cada extremo a unos 15 o 20 centímetros.
  3. Abres la hoja y doblas hacia adentro los dobleces laterales realizados. Puedes pegar lo bordes hacia adentro o hacia afuera.  

A estas bolsas puedes darles diferentes usos. En mi caso las uso para recoger la basura de las papeleras del baño y limpiar la caja de la gata.

Compras a granel en un Mercado Medieval

Vista del Mercado desde el puente.

Desde el puente que atraviesa el Río Lima, al que los romanos llamaron el río del olvido por confundirlo por su belleza con el mítico río Lete, veo el mercado. Se extiende por la calle principal paralela al río y su alameda. Son varios puestos agrupados por carpas y hasta trailers que le dan un poco de alegría a este día invernal.

Una calle del mercado

Cada quince días desde el siglo XII, campesinos, artesanos y comerciantes en general traen sus productos para ofrecerlos en el pueblito más antiguo de Portugal. Parece un día de fiesta. Un puesto de plantas y semillas parece adornar la vía al ofrecer sus cactus,suculentas, pensamientos y otras plantas en flor que me hacen pensar que el fin del invierno está cerca. Los panes y galletas tradicionales que ofrecen en otro, desprenden un olor que me invitan a comer algo tentadoramente delicioso en medio de la mañana.

Plantas suculentas que se ofrecen en el mercado.

Antes de empezar me encanta curiosear por varios puestos y así paso por las artesanías que con sus golondrinas en cerámica me anuncian la primavera y los canastos me hacen añorar los días soleados del verano. Sigo al puesto de las maderas y me encuentro con herramientas hechas a mano para utilizar en el jardín, veo posibles detalles que me gustaría regalar como unos pequeños llaveros de madera en forma de osos o una navaja sencilla que necesito para usar en el jardín

Me gusta pasar por el sitio en donde algunos campesinos venden pequeños animales de granja especialmente: gallinas, patos y conejos. Pienso que han tenido mejores vidas que los animalitos que viven en granjas industriales. Algún día me gustaría traer algunos a casa para que formen parte del ecosistema que estamos construyendo y de alguna forma crear un pequeño santuario para animales de granja. Pero por ahora esta idea se ve lejana, me conformaré por el momento en darle albergue a pájaros e insectos benéficos.

El tiempo pasa rápido y más vale que inicie a buscar los alimentos que tengo en mi lista, los cuales los voy a comprar a granel y sin empaque. En este lugar así como en otras plazas tradicionales me ofrecen la posibilidad de comprar por lo menos algunos productos de este forma y de paso apoyar a las economías locales. He traído conmigo mis bolsas de tela, las cuales hice hace un tiempo con una tela de algodón y otras con un forro de una sudadera vieja, también traje algunos contenedores para algunos frutos secos, si los veo.

Comprando tomates a granel en el mercado.

Comprar en un mercado abierto así como en una plaza o un mercado tradicional tiene muchas ventajas, entre estas tener un contacto más cercano con el campo y su realidad. Es un punto de encuentro entre vecinos y amigos que se detienen a hablar en las calles, se estrechan las manos, se dan abrazos y hasta dos besos, una en cada mejilla, a la despedida.

Granos que se ofrecen a granel en el mercado.

He comprado algunos granos y semillas, al tendero le han parecido simpáticas mis bolsas de tela. En otro puesto ya me conocen y les parece normal que no necesite bolsas plásticas para empacar las compras. Aún me falta encontrar los delantales de tela que necesito para la cocina y por eso paso por la zona de confecciones en la cual encuentro las promociones más irrisorias de ropa desde dos euros. Casi toda “Made in China o PRC” y casi toda 100% Poliéster.

Es difícil encontrar algo local, porque hasta lo que parece local o artesanal resulta chino. En la tarea de revisar marquillas y materiales pienso que esta adopción desmedida de la Internacionalización de la economía y de la especialización del trabajo promulgada por David Ricardo en 1817, en el largo plazo le ha hecho mucho daño social, económico y ambiental a varios comunidades. Por fin entre tanto buscar encontré algo local y 100% algodón.

Delantales, compré dos de éstos.

Venir a estos espacios me genera una gran fascinación porque veo el mercado en acción y la diversidad local. Mis compras por este día han terminado, el aire libre y el olor de la frescura de las frutas y verduras me han sentado bien, me imagino que encontraré más espacios así…

Mis compras a granel en el día.


Inspiración para la decoración navideña de último momento al estilo Desperdicio Cero /“Zero Waste”

Corona navideña hecha en casa con ramas de olivo y pino.

A pesar de que la navidad se lleva en el corazón y no en la decoración a mi hija le parecía  un poco triste la casa; especialmente al estar  lejos de la mayor parte de su familia en otro país. Estaba acostumbrada a los adornos familiares que habíamos  heredado y  acumulado con el tiempo y que cada año engalanaban la casa.

Comprar siempre es la opción más fácil pero no necesariamente la más amigable con la naturaleza. – ¿Por qué no hacer los adornos de navidad  en esta nueva etapa de nuestras vidas?   Pensé.  Las cosas hechas no lucen siempre tan perfectas ni tan brillante como las que compramos  pero hacerlas  nos permiten recordar que somo seres creativos.

 

Encontrando inspiración y sincronías navideñas recicladas

Como si el universo me quisiera dar una mano para alentar nuestras decoraciones hechas en casa, nos encontrábamos por casi todos los lugares a los que íbamos  decoraciones navideñas hechas con materiales recuperados y/o reciclados.

 

Muñecos navideños con materiales reciclados

Árboles y coronas navideñas

 

Decoraciones en general

 

Nuestros avances

 

 

Coronita con ramas de poda de  olivos y ramas de pino que tumbó la tempestad Ana

 

Figuras de pesebre hechas por mi hija

Figuras pesebre con corchos.

Figura pesebre con corchos

Todavía nos falta  mucho, pero nos hemos dado cuenta que es divertido crear cosas con el reciclaje y hasta con los desperdicios del jardín porque son únicas y especiales.  

¡Felices Fiestas!

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Ideas para Empacar tus regalos de Navidad al estilo Desperdicio Cero (“Zero Waste”)