Campesinos con Wifi ( Primera parte: El deseo cumplido de la Hippie que vive en mí)

Caminando por lugares cercanos, zonas entre lo rural y urbano,

Era una de esas  noches  Bogotanas en las cuales  regresaba a  casa del trabajo, desde del centro al norte de la ciudad. Con una niña en brazos y dos bolsos en los hombros entre apretones, estrujones y empujones logré “entrar al vacío como una sardina enlatada” en uno de los buses del  sistema de transporte de mi ciudad, TrasMilenio. Me mantenía en pie por el tumulto,  rompiendo cualquier “paradigma del espacio personal”, por fortuna una persona cortés me ofreció su silla  y  pude descansar.

 

En el camino a casa le decía a la persona que me acompañaba en ese trayecto que estaba cansada de ese estilo de vida de estrujones, trancones, horarios y de deuda. Al parecer, a pesar de tanto trabajar durante los últimos quince años que llevaba como profesional,  y de haber conseguido buenos empleos, corrijo- buenos contratos-, parecía que solo trabajaba para seguir trabajando. Y por motivación tenía  las cláusulas penales, pecuniarias, disciplinarias, que se aceptan en ese tipo de contratos.

¿No era algo estúpido vivir así? Fui notando que el señor que tenía de compañero de silla comenzó a prestarme atención así como las personas que se encontraban apretujadas en la zonas destinadas para  coches y sillas de ruedas en el  bus articulado. No es difícil que me pusieran atención, por lo general no soy consciente de que hablo bastante alto, en mi defensa solo puedo decir que es mi personalidad  espontánea que se expresa así.

Vid en un campo vecino

Entre las miradas indiscretas y los oídos curiosos proseguí en mi “soliloquio”.  ¡Pero si es tan sencillo vivir! ¡Porque tenemos que pagar por todo! Hasta en la Biblia lo dice, y en tono de  sermón recite  lo que me acordaba de Mateo 6 versículo 25 -34 : … “Miren las aves que vuelan por el aire, que no siembran ni cosechan, ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre que está en el cielo les da de comer”... “Fíjense cómo crecen las flores del campo, que no trabajan ni hilan” y  “ni el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como una de ellas”.

Cabras vecinas

¿Podría yo tener unas cuantas gallinas y así tener huevos para el desayuno? …¿Cierto?… No, mejor no; ya me imagino a la gallina furiosa persiguiéndome porque le robé a los hijos y  eso de matar pollitos no es lo mío, prefiero ser vegetariana. Unas cuantas sonrisas se comenzaron a dibujar en algunos rostros. Podría cultivar unas lechugas y unos cuantos tomates y así otras verduritas. La persona que me acompañaba soltó una carcajada y dijo: ¡Uy! ! “supersona” lo que “vusque” quiere es ser campesina!

Gallinas vecinas

Mala idea no es – le dije. Cuando era niña decirle a una persona “campesino” era un insulto, pero hoy en día con tanto plaguicida, el incremento de casos de cáncer y los cultivos transgénicos si uno no es campesino por lo menos debe tener como mínimo su campesino de confianza, así como se tiene el médico, el abogado y hasta el mecánico.

Ovejas vecinas

Pero a  mí me gustaría ser una campesina un poco hippie- proseguí la conversación. Quisiera saber de yoga, meditación o por lo menos practicar Tai chi, andar descalza por el campo, usar el cabello bien largo y hasta usar faldas con estampados. ¡No me la imagino!  Usted no tiene ni pinta de hippie ni mucho menos de campesina- dijo él.

Por fin llegué a mi parada,  entre el tumulto logré salir de aquel bus.

Los Neocampesinos

A veces sabía de alguna persona que había dejado su empleo y su vida citadina para mudarse al campo. En mi país los llaman los Neocampesinos, también  conocí personas que habían traído algo del campo a la ciudad, sembrando en huertas comunitarias, jardines y hasta en el espacio público.

La nena saludando un caballito

Viviendo en el campo

Diez años más tarde, me encuentro aquí… si aquí, en el campo pero en otro país, en otro continente y a veces parece que en otro planeta. Cambié  mis tacones por unas botas de jardín, el bullicio de la ciudad por los sonidos del campo, mi agenda de trabajo por un cuaderno para la huerta, los pesados archivos públicos por libros de agricultura, las reuniones de trabajo por secciones de jardinería, el noticiero y la novela de la noche por el espectáculo estelar, en el cual he podido ver los cambios de las fases de la luna en vivo y en directo.

En los últimos meses he aprendido  que debo levantarme cuando el gallo de mi vecino canta por cuarta vez, mi perra Mara ya no cree que los caballos son perros grandes y mi hija ya no piensa que la comida viene de los supermercados. Nos hemos maravillado con la abundancia de la naturaleza y hasta con la abundancia de las plagas, que no dejaron manzana sin agujero en la última cosecha o como  los caracoles y babosas, que con su un apetito voraz no han dejado ni apio, ni zanahoria  en pie en la pequeña huerta. Aprendimos que no solo existen abejas que viven en panales, nos hemos vuelto solidarias haciendo refugios para las abejas solitarias.

En el intermedio

Sin embargo, a pesar de  querer encajar  no somos como nuestros amables vecinos, que se  han divertido con nuestra ignorancia e incompetencia en temas del campo. Pero tampoco queremos ser seres de ciudad, aunque nos gusta participar mucho de las actividades culturales y artísticas que ofrecen los lugares cercanos. Tampoco hemos renunciado a la tecnologías porque nos mantenemos en contacto con la familia y amigos por WhatsApp y Skype, somos tal vez como dijo mi hija el primer día que llegamos aquí, el día en que nos instalaron el servicio de de internet: somos Campesinos con Wifi.

Sombras con la escalera para recolectar manzanas

Inspiración para la decoración navideña de último momento al estilo Desperdicio Cero /“Zero Waste”

Corona navideña hecha en casa con ramas de olivo y pino.

A pesar de que la navidad se lleva en el corazón y no en la decoración a mi hija le parecía  un poco triste la casa; especialmente al estar  lejos de la mayor parte de su familia en otro país. Estaba acostumbrada a los adornos familiares que habíamos  heredado y  acumulado con el tiempo y que cada año engalanaban la casa.

Comprar siempre es la opción más fácil pero no necesariamente la más amigable con la naturaleza. – ¿Por qué no hacer los adornos de navidad  en esta nueva etapa de nuestras vidas?   Pensé.  Las cosas hechas no lucen siempre tan perfectas ni tan brillante como las que compramos  pero hacerlas  nos permiten recordar que somo seres creativos.

 

Encontrando inspiración y sincronías navideñas recicladas

Como si el universo me quisiera dar una mano para alentar nuestras decoraciones hechas en casa, nos encontrábamos por casi todos los lugares a los que íbamos  decoraciones navideñas hechas con materiales recuperados y/o reciclados.

 

Muñecos navideños con materiales reciclados

Árboles y coronas navideñas

 

Decoraciones en general

 

Nuestros avances

 

 

Coronita con ramas de poda de  olivos y ramas de pino que tumbó la tempestad Ana

 

Figuras de pesebre hechas por mi hija

Figuras pesebre con corchos.

Figura pesebre con corchos

Todavía nos falta  mucho, pero nos hemos dado cuenta que es divertido crear cosas con el reciclaje y hasta con los desperdicios del jardín porque son únicas y especiales.  

¡Felices Fiestas!

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Ideas para Empacar tus regalos de Navidad al estilo Desperdicio Cero (“Zero Waste”)

¡No te comas a la gata! (Segunda parte: imprevistos y consejos para viajar con tu mascota en avión )

Un mes antes del viaje parecía que la suerte no estaba de nuestro lado. A pesar que el resultado del test de rabia había salido favorable para que  Mara viajará con nosotros. Un hongo muy agresivo en su piel  la estaba dejando sin pelo, y como si eso fuera poco, un perro la había mordido en su hocico al salir de manera sorpresiva entre las rejas de un antejardín.¿Podríamos llevar a Mara así? Seguramente no.

 

En ese estado no podría pasar los exámenes que le faltaban, pero a pesar del  mal pronóstico decidimos hacer lo posible. En ese  hacer lo posible existe algo increíble que permite en muchos casos cambiar situaciones adversas en otras mejores. Con constancia,  dedicación y siguiendo las indicaciones del médico veterinario logramos su recuperación. Cinco días antes del viaje el hongo había desaparecido de su piel y la cicatriz del mordisco había cerrado totalmente.

Con mi hermano y mi papá alistando a Mara para el viaje.

 

Alistando a Mara para el Viaje y las recomendaciones que nos sirvieron.

Ejercicios con el Transportín: Antes de comprar el transportín revisé en la página de la aerolínea las especificaciones que solicitaban. Necesitaba un transportín que cumpliera con la especificaciones de la IATA. Mara debería poder entrar, pararse y dar la vuelta cómodamente dentro de éste.

En pro de mis inquietudes ambientales lo busqué de segunda mano pero no lo encontré. Teniendo el tiempo contado para alistar a Mara  para el viaje decidimos ir al lugar en Bogotá en donde se encuentran varios almacenes de mascotas a precios asequibles; que es en mi opinión es  la zona que se encuentra entre la calle  60 y 70 con Avenida Caracas. Por lo general reniego de las estrategias y tretas comerciales pero ese día hasta las agradecí, encontré un buen transportín y hasta con descuento.

Mara en su transportín

Con el transportín en casa de mi padre y su esposa comencé a realizar ejercicios con Mara, estos consistían en dejarle dentro del transportín algunos de de sus objetos favoritos, como: su cobija,  algún juguete y hasta algún bocadillo para animarla a entrar. Estando adentro le cerraba el transportín y le decía ¡Ya nos vemos!   La dejaba y me iba, pasados cinco a diez minutos regresaba para abrirle la puerta.

Hidratación: Unos días antes del viaje le mezclamos un poco de un suero para prevenir la deshidratación con agua (tipo Pedialyte), creo que esto sirvió bastante, porque lamentablemente el bebedero que conseguimos para el transportin  solo  nos  lo  pudieron entregar el día del vuelo, por tanto  Mara no tuvo tiempo para familiarizarse con éste. Tampoco éste tenía un buen sujetador para poderlo instalarlo de forma firme en el transportín.

Carpeta de Documentos: es importante organizar una carpeta con todos los documentos que te exijan y los resultados de los exámenes. Puedes ver el post anterior para ver los detalles. Esta carpeta la debes tener contigo durante del viaje.  

Pasabocas y alimento: esto lo tendrás que llevar en tu maleta de bodega y te servirá para cuando llegues y te instales en tu nuevo hogar.

Esencias florales:  debido a que me han funcionado  en el pasado decidí  conseguirle a Mara unas para ella, las cuales le comencé a dar unos días antes y después del viaje.

Baño y dientes relucientes:  Unos días antes del viaje a Mara se le realizó su profilaxis por recomendación del médico y  también se le dio un baño para que estuviera limpia el día del vuelo.

Hablar con la aerolínea: esto lo que tendrás que hacer por lo menos en dos oportunidades, en una para saber las especificaciones y la otra  unos días antes del vuelo para apartar el cupo de tu mascota.( 48 horas antes en mi caso)

De todo el material que revisamos con mi hija para alistar a Mara este video del canal Ana Cecy nos sirvió de mucho.

 

Un viaje largo y en ayuno.

La noche anterior al viaje Mara comió su última comida en Bogotá. Pasaría mucho tiempo antes de que ella volvería a comer, sería una jornada muy larga. Cuatro horas de espera en el aeropuerto, catorce desde Bogotá hasta Madrid, dos en el cambio de avión, una hasta Porto, y una más en carretera hasta nuestro nuevo hogar, sin contar  el tiempo que tomaría el desembarque y el chequeo del veterinario cuando estuviera Portugal.  

 

¡Todos a bordo!

El día del viaje toda mi familia y mi mejor amiga desplegaron su apoyo y compañía para llevarnos hasta el aeropuerto; maletas en un carro, pasajeros y mascota en otro. Sin su ayuda hubiera sido este trayecto más difícil y costoso.

Como el día anterior había realizado el examen del ICA era una preocupación menos. En el “counter” de la aerolínea  revisaron los papeles de Mara y la pesaron dentro de su transportín, por fortuna los paseos matutinos y en la tarde habían servido para que bajara parte del sobrepeso que tenía,  de esa forma no excedió  el peso máximo en bodega.

Pague su tiquete y posteriormente  alguien de la aerolínea nos condujo hasta una pequeña puertecita cerca de las  salidas internacionales en el primer piso del Dorado, allí pusimos a Mara dentro de su transportin en una banda transportadora y le dije como muchas veces lo había hecho en su entrenamiento: ¡Ya nos vemos!, esperando con todo mi corazón que fuera así.

El transportín pasó por la cortina plástica negra en donde se encontraban algunas personas de seguridad del aeropuerto, pasarían mucho tiempo antes de tener noticias de ella.

¿…Y llegó?

En el aeropuerto de Porto alrededor de las 11:45  de la mañana nuestro vuelo aterrizó. Con mi hija teníamos una gran inquietud con respecto a  Mara. Nos dirigimos a la salida de equipajes especiales en el aeropuerto, esperamos 10 minutos y nada salía; esperamos 15 y solo salieron unos instrumentos; esperamos 20 y tampoco. Por fin se abrió una puerta grande metálica y dos personas que trabajaban en el aeropuerto traían a Mara en un carro de transporte. Adivinaron en nuestras miradas que éramos sus responsables. En mi incipiente Portugés  pude contestar y entender sus orientaciones.

Porto

Nos apresuramos a mirarla por entre la puerta del transportín, se veía nerviosa y cansada; con sus ojitos cafés brillantes mostraban que se alegraba de vernos. Había llegado bien, pero todavía la jornada no terminaba, teníamos que pasar por los diferentes controles y verificaciones.

Hacía un tiempo había leído la noticia acerca de la amenaza que le hizo el gobierno de Australia al actor Jhonny Depp de sacrificar a sus Terriers, debido a que había incumplido con el procedimiento de entrada. También una vecina me había contado el caso de una persona a la que le sacrificaron los perros entrando a otro país. Había tenido en cuenta el procedimiento, pero me inquietaba algunas interpretaciones que habían hecho en la Clínica en Bogotá en donde realicé  lo del chip y el examen de rabia. Llevando con mi hija  dos grandes carros, uno con las maletas y otro con Mara nos dirigimos al control veterinario.  

En el control la doctora que atendió a Mara permitió sacarla del transportín para poderla examinar y darle agua. Mara se bebió un tazón de agua, después otro…,otro… y otra más, en total cuatro. La doctora revisó  meticulosamente uno a uno todos los documentos, examinó a Mara, realizó varias preguntas y notó que algo debía sustentarse mejor con respecto a las fechas.

Un sudor frío me recorrió el cuerpo a pesar de ser un día de verano, comencé a buscar como una loca más papeles y recibos para constatar las fechas. Por suerte fue posible aclarar y resolver la situación. Es importante que se cumpla con cada paso de la forma en que la piden y es importante que todo quede consignado de forma congruente en el Certificado Médico. Recibimos las recomendaciones  y nos dirigimos a los otros controles de aduana.

Por fin salimos por las puertas finales de llegadas internacionales donde  mi esposo nos esperaba, la gente nos miraba con extrañeza por el tamaño del transportín de Mara, seguramente pensaban que llevamos un pequeño león o un chita. Había valido la pena hacer todo lo posible.

Los costos totales del viaje de Mara incluyendo impuestos fueron alrededor de tres millones de pesos sin incluir transportes locales. Mara nos podría acompañar en esta nueva etapa de nuestras vidas y podriamos seguir disfrutando de su amor y compañía. Una  gran sensación de paz nos embargó al saber que nuestra familia era el mejor lugar para ella.  

En un pequeño jardín cerca de la salida del aeropuerto pudimos sacar a Mara para caminar y darle un pequeño pasaboca. Hasta el momento y con todas la vicisitudes las cosas habían salido bien, faltaba saber si el entrenamiento que había realizado con Mara para que se llevará bien con la gata de mi esposo funcionaba o no.

En secreto me acerque a su oído y le dije: Mara, por favor… por favor : ¡No te comas a la gata!

La gata de mi esposo, en su mejor pose: la de reina

La gata de mi esposo, en su mejor pose: de reina

Dedicación: esta entrada está dedicada a mi familia y a mi mejor amiga Angelita por su apoyo y amor incondicional en todo este proceso. A la Veterinaria Happy Tails que me orientaron y apoyaron de manera correcta para que Mara se recuperará pronto y pudiera estar con nosotros en esta nueva etapa de nuestras vidas.

 

Links de interes:

 

Requisitos que me pidieron para el país de destino. http://www.dgv.min-agricultura.pt/portal/page/portal/DGV/genericos?generico=228563&cboui=228563

¡No te comas a la gata! (Primera parte: De perrita callejera en Bogotá a perrita Viajera)

 

¡No te comas a la gata! (Primera parte: De perrita callejera en Bogotá a perrita Viajera)

Así es Mara

Tomar la decisión de viajar con mi perrita así como realizar los  trámites necesarios y lidiar con la incertidumbre del viaje fue  más estresante que decirle adiós a mis cosas. La información que te puedo suministrar te puede ahorrar algún tiempo así como brindar confianza para que ningún miembro de la familia se quede atrás.

…así es Mara

Mara es como cualquier  otra perrita criolla y callejera de cualquier parte del mundo, es: noble, tierna, fiel, cariñosa, le gusta robar comida, asaltar las canecas de basura, acechar a los gatos,  pasear por el parque  y que la consientan.

El día en que la adoptamos

Hace como unos siete años una médica  veterinaria de Bogotá  la rescató de las calles, del abandono y de un cáncer que la tenía en los huesos y sin un pelo en su cuerpo. Y hace más de cuatro años como dice mi hija: “ Mara nos escogió para que fuéramos su familia”.

¿En Europa no hay perros?

En el proceso muchas personas nos preguntaron  por qué nos tomábamos tantas molestias e invertimos tanto dinero en llevarnos a una perrita callejera como Mara a nuestro nuevo hogar en otro continente. Si lo pensamos solo con la  lógica era más fácil y más económico dejarla. Pero como diría el Principito : “No era más que un zorro semejante a mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo”.

Mi hija y Mara. “No era más que un zorro semejante a mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo” El Principito.

¿Cuándo y por dónde debo empezar?

En mi caso empecé con cinco meses de anticipación, tiempo que puede ser mayor o menor  dependiendo del país de destino. En conclusión esto es un tema para no dejar de últimas en la lista de actividades y es mejor empezar con tiempo. Debes revisar las exigencias del país de destino para el ingreso de animales de compañía y  si  tu mascota tiene alguna restricción o necesidad especial para viajar,  ya sea por raza, tamaño, peso o edad. También es importante ver  la información y requisitos que piden en las aerolíneas que ofrecen vuelos a tu lugar de destino.

Después de determinar lo anterior puedes iniciar el proceso. En mi caso necesite de los siguientes exámenes y documentos:

Un microchip de identificación: este chip de identificación se lo ponen a tu mascota. A Mara le quedó al lado del cuello/nuca,  asocia  tu mascota con tu nombre, te dan una tirita de códigos de barras que debes guardar muy bien. Este chip no es un localizador GPS y es posible leerlo  con un lector especial. Esto lo realicé en  la clínica Dover en Bogotá.

De camino para ponerle el Chip a Mara

 

Un examen para detectar la rabia “Rabies Antibody Titer for Export Animals”: Colombia es uno de los países con presencia de rabia en el mundo por esto tienes que realizarle a tu mascota un test de sangre que lo  deben analizar en un laboratorio autorizado en  los Estados Unidos. No todos los países lo exigen.

Esto también lo hice en la Clínica Dover. El resultado se demora unas seis semanas. Para poder viajar con tu mascota debes esperar  90 días después de haberlo realizado y que el resultado sea bueno para poder viajar.

Vacuna de la Rabia y/o Revacunación: en el caso de algunos países piden que se coloque después de poner el microchip o el mismo día,  todos estos datos deben quedar de forma congruente en el Certificado de Examen  General por un Médico Veterinario.

Un examen general por un médico veterinario: esto se hace con setenta y dos horas de anticipación, es decir casi antes de viajar. El médico confirma  en este documento que la mascota se encuentra en buen estado de salud, verifica las vacunas, el resultado del examen de rabia, el microchip, la desparasitación interna y externa entre otras temas de la salud de tu mascota, todo debe quedar claro y de forma congruente con las exigencias del país de destino. Para esto preferí realizar el examen con  el médico  veterinario de Mara  que la conoce desde que la adopte en la veterinaria Happy Tails en Bogotá.

Certificado de Inspección Sanitaria de Animales del ICA: esto lo debes hacer setenta y dos horas antes o el mismo día en que viajas en el ICA del Aeropuerto. Yo lo realicé el día anterior del viaje. Tienes que llevar a tu mascota y es recomendable ir acompañado con alguien porque mientras esperas en la línea de atención del ICA (primer piso del Aeropuerto de Bogotá) con otras mascotas y sus dueños alguien debe pagar los costos de este trámite en un banco que queda al otro lado de este sitio en el segundo piso del aeropuerto. Es importante que tengas a mano la dirección en el extranjero en donde te vas a quedar, copia de los documentos anteriores y del carnet de vacunación de tu mascota para que los entregues a esta entidad ese día.

Esquivando el miedo

24  horas de viaje era el trayecto más corto. ¿Resistiría Mara?… ¿Llegaría sana y salva a nuestro destino?  No se si por mi pesimismo capricorniano o será colombiano comencé a buscar las noticias malas de los viajes con mascotas,  entonces el oráculo de San Google me arrojó infinidad de información. La fatalidad me sobrecogió al  leer muchas, pero muchas noticias de cómo varias mascotas habían muerto por: calor, asfixia, frío, golpes de sus transportines, entre otras muchas negligencias. ¿ Podría yo someter a mi perrita a toda esa tortura…? ¿Podría hacerlo…?

Después de llorar rios con mi hija decidimos dejarla con alguien. ¿Pero con quién? En una oportunidad  me ofrecieron la posibilidad de dejarla en una  finca de un vecino, pero en el pasado  había tenía la mala experiencia de haber dejado una mascota en una finca por un cambio de trabajo en otra ciudad y con el tiempo me enteré que la habían maltratado y había muerto. ¿Qué  iba hacer…?

 

Mi hermano me ofrecí quedarse con Mara, pero era difícil para él cuidarla debido a sus viajes de trabajo. Además Marita es un poco grande para vivir en su apartaestudio.

-Así como habían noticias tristes deberían existir noticias buenas de mascotas que viajan,pensé. Comencé una nueva búsqueda  y llegué  al contacto de Perros de Casa. Hablé con uno de sus propietarios que me brindó de forma generosa información  al respecto y me contó  muchas experiencias que ellos acompañan y orientan.

Una de mis mayores inquietudes y que estuve hasta al cansancio buscando en internet  era saber qué pasaba después de entregar la mascota a la aerolínea. Gracias a todo su conocimiento y experiencia pude saber que después de cerrar el counter del vuelo el capitán revisa el número de pasajeros, el peso de carga y cuantos animales va llevar en bodega. Al contar con esa información dispone  en las zonas que asignan para lo animales en bodega de aire y calefacción . Diariamente viajan perros y gatos, caballos, peces, entre otros muchos más animales que llegan bien a su destino.

 

Con toda la información que me ofreció me anime a seguir. Perros de Casa ayuda a  muchas familias a reunirse con sus mascotas en el mundo. Si quieres viajar con tu mascota de una forma más relajada y en manos de expertos esta puede ser una de las mejores opciones. En mi caso decidí continuar con el proceso por mi cuenta, tenía tiempo, algún avance  y el dinero justito para hacerlo de la forma más económica pero segura posible.

En la próxima entrada te contaré que hice para preparar a Mara para cruzar el mundo,  cuánto me costo el proceso en general y los imprevistos que se presentaron.

Nota: te quiero contar que próximamente le cambiaré el nombre al blog en parte por esta nueva etapa que estoy viviendo, pero eso te lo contaré en otra entrada.

Links:

http://www.iberia.com/es/viajar-con-iberia/animales/

http://dover.com.co/viaje-con-su-mascota/

http://perrosdecasa.com/servicios/trasladosinternacionales/

https://www.ica.gov.co/Importacion-y-Exportacion/Otros-Procedimientos/Requisitos-para-importar-mascotas.aspx

 

El peso y el valor de las cosas, la vida en dos maletas. (Segunda Parte: Cosas difíciles y emocionales )

Reducir mis cosas a dos maletas  fue en cierta forma morir a la vida que tenía en Bogotá. Una confrontación inevitable ante lo que en algún momento consideré importante y un acto de liberación en el que pude concluir que las cosas son simplemente cosas y  tenía que  dejarlas ir para poder empezar un nuevo capítulo en mi vida.

Varias de las cosas que tenía entraron en mi casa  porque al igual que muchas otras personas no reconocí mis impulsos en cuanto a las compras, confundí dar amor con dar regalos, pagué mi falta de atención y tiempo con cosas, utilicé las compras como placebos ante las frustraciones de la cotidianidad  y así fuí llenando mi casa y a mis seres queridos con cosas sin sentido.

Al igual que otros  también heredé cosas que como lastres cargué durante algún  tiempo pensando que de no hacerlo traicionaría algún legado familiar o la memoria de mis seres queridos, a pesar que  eran cosas que no tenían nada que ver conmigo ni con mi forma de pensar.

…¿Por dónde inicio?

Antes de empezar por varios días ésta fue una pregunta recurrente en mi cabeza; sabía que de alguna manera  la mejor  forma sería empezar por las cosas que no usaba y que tenía guardadas, después por las cosas que  no me  gustaban tanto, luego por las cosas con una alta carga emocional y por último priorizar cosas de las cosas que me gustaban y  usaba mucho.  (Ver también: Qué dice tu casa de ti)

¿Qué hago con tantos  cosas?

Al principio del proceso me preguntaba: ¿Qué hago con tantas cosas que tengo?.. ¿Alguien podría querer mis cosas? todas parecían un poco viejas  y también un poco  gastadas. Por las consultas que realicé en internet de mercados de segunda mano veía que era poco el dinero que podría obtener por mis cosas, pero a pesar de viejas y  gastadas varias de mi cosas estaban en buen estado y  la mayoría eran cosas con calidad, por lo cual fue posible venderlas, donarlas y regalarlas . En la anterior entrada puedes encontrar algunas ideas, sitios y plataformas para vender, donar, regalar y reciclar tus cosas. ( Parte 1: Estrategias y plataformas para vender, donar,regalar y reciclar tus cosas en Bogotá )

 

Cosas difíciles

De las cosas que tenía guardadas las más difíciles de reducir fueron las cosas con una alta carga emocional, incluyendo las cosas heredadas y los juguetes de mi hija.

Algunos de mis recuerdos.

Hacer el pasado más ligero: disminuir  fotos y otras cosas con una alta carga emocional es algo difícil, es como entrar en un carrusel emocional en el cual puedes pasar en un instante de la risa al llanto. Creo que es difícil tener una fórmula general para realizar esta depuración, pero en mi caso decidí disminuir el peso y el tamaño  de los recuerdos. Tomé algunas fotografías digitales, lo que pude donar lo doné, otras las compartí con familiares, otras como los marcos de la fotografías se regalaron para reutilizarlos, otras se pudieron reciclar y algunas lamentablemente  se fueron a la basura.

Algunos de los juguetes que se fueron con nosotros

El valor de compartir y  los juguetes inesperadamente preferidos: mi hija de diez años llegó a tener más juguetes que mi hermano y yo juntos a su edad. Cuando comenzamos a depurar sus muñecos pasaron las cosas más inesperadas; los juguetes más caros no fueron los seleccionados para quedarse con nosotros, el caso que más me impactó fue el Sambi,un perrito mecánico que movía la cola, ladraba, caminaba y que fue la sensación  en  los medios de comunicación en el año 2011. Le costó en ese entonces al Niño Dios una pequeña fortuna de casi la mitad de un salario mínimo en Colombia, y mi hija lo quería regalar. Intercediendo por “la inversión” del Niño Dios le pregunté a mi hija por segunda vez si lo quería llevar , ella me dió la misma respuesta: “lo quiero regalar”. Pensando en todo el sacrificio que hizo el  pobre Niño Dios para darle ese juguete en navidad y  le pregunté: ¿Por qué lo quieres regalar? la respuesta de mi hija fue tan obvia que no me la podía imaginar: “no juego con ese muñeco”.

Osito- Ratón y otros que se fueron en la maleta

A diferencia de Sambi otros muñecos menos llamativos y publicitados como el Oso- Ratón, que todavía no tengo ni la menor idea de cómo llegó a la casa y que en mi opinión  es bien feito, se subió a la maleta sin titubear.  

Creo que en el caso del muñeco  como Sambi  mi hija lo pidió más por la presión sutil de la publicidad que por un genuino interés.  Esta situación también se presentó con otros juguetes de las mismas características.

Mi hija donó más del 80% de sus juguetes, sus maletas de viaje eran prácticamente juguetes y varios de sus libros preferidos. La clave para que ella pudiera reducir sus juguetes fue: tiempo suficiente para depurar sus cosas, que ella pudiera decidir  por cada  muñeco si lo quería conservar o regalar  y especialmente saber con certeza que haría feliz a mucho niños.

Un fugaz estilo Minimalista – Japonés

Me sentí por varios días viviendo  un estilo  minimalista – japonés, dos cucharas, dos platos, dos vasos,  sin sillas y llegó el momento que hasta sin cama, porque la vendí.  Decía San Francisco de Asis : “Necesito poco, y lo poco que necesito lo necesito poco”.

Esta experiencia de desapegarme de las cosas que tenía y por las cuales tanto trabajé me hizo darme cuenta que realmente no necesitaba tantas cosas para vivir, que me había sacrificado mucho trabajando para conseguir las cosas, especialmente cuando ví a precios muy economicos cosas en perfecto estado y de muy buena calidad en los mercados de segunda mano .

Más vida, porque las cosas son cosas

No creo que en esta vida me llegué a considerar  una  minimalista,  en mi nuevo hogar me esperaban cosas que venían con la casa las cuales tienen antiguas historias y otras cosas de mi esposo. Pero   espero en  lo posible traer a mi vida cosas con más sentido y de una forma más consciente.

Entendiendo, que es importante no confundir dar afecto con dar cosas, que es preferible dar tiempo y atención a mis seres queridos que dar cosas, que es mejor tratar de vivir de una forma plena que comprar cosas para poder pasar las frustraciones, que los legados y memorias de mis seres queridos que ya no están conmigo los conservo en mi corazón y no en cajas guardadas en algún rincón de la casa. Que las cosas son simplemente cosas,  y que es mejor que  provengan de personas y empresas responsables. Lo que  necesito  también lo puedo comprar de segunda  mano o lo puedo pedir prestado o alquilarlo y que en lo posible trataré de conservar de la mejor forma  las cosas que le aporten valor a mi vida.

El peso y el valor de las cosas, la vida en dos maletas. ( Parte 1: Estrategias y plataformas para vender, donar,regalar y reciclar tus cosas en Bogotá )

Mi Gran Regalatón

En el pasado había depurado mi casa de: cosas dobles, cosas que ya no usaba, cosas sin sentido, entre  otras muchas cosas  más ( Ver: ¿Qué dice tu casa de ti?).  Pero esto era poco al compararlo con lo que tenía que hacer para mudarme a otro país.  Después de  revisar las tarifas de las mudanzas internacionales, los costos de envío, las regulaciones, el voltaje de los electrodomésticos,  entre otras muchas cosas más, decidimos llevar de Colombia lo necesario, lo cual se resumió en dos maletas.

 

En la medida que sacaba cosas de mi casa  las preguntas comenzaron aparecer: ¿De dónde salen tantas cosas? ¿Es preciso guardar las camisas y mamelucos que usaba de bebé? ¿ Cuántos dibujos hechos por mi hija debo guardar ? ¿Por qué en esa reunión de trabajo  decidí aceptar esa vela cantarina  que  me disgusto desde el primer momento  en que la ví? ¿ Por qué compré aquella blusa naranja  que solo use en dos oportunidades? … ¿Por qué en el pasado malgasté mi dinero en tantas y tantas cosas que no valían la pena?

Sin duda revisar tus cosas con consciencia te confronta de muchas formas y  desprenderse de  éstas no es una tarea tan fácil como se piensa. En este proceso decidí por lo menos encontrarle  un hogar a las cosas que tenía y en el caso de no poderle hacer  por lo menos tratar de incorporarlas en  algún proceso industrial,  por último y no menos importante obtener  algún dinero para financiar algunos de los gastos del viaje.

Algunas estrategias que utilicé para que mis cosas no terminaran en la basura y le siguieran sirviendo a otros.

Regalatón  y Venta de Garage: esta fue una de las estrategias más exitosas que tuve para encontrarle a mis cosas un segundo hogar. Realicé un evento de un fin de semana con una pequeña difusión en  Facebook (aplicación de eventos) y algunas  invitaciones a los vecinos en mi barrio, quienes  acudieron muy puntuales a la cita. Todos salieron muy felices porque  se llevaron cosas buenas a muy buenos precios y  otras regaladas.

Venta de Libros de Segunda Mano: En Bogotá puedes encontrar especialmente en el centro de la ciudad algunas librerías que te compran los libros de segunda mano. En mi caso decidí regalarlos a familiares, amigos, vecinos y personas que me los encargaron, solo algunos los vendí a precios muy económicos en la Venta de Garage.

 

Almacenes de Muebles de Segunda Mano:en el Directorio Teléfonico de la Ciudad puedes encontrar varios almacenes de muebles  de segunda mano, pocos son los que anuncian sus servicios en internet. Por lo general  te piden fotos por WhatsApp o por correo electrónico, si se interesan en algunos de tus muebles  te los recogen en tu casa  o  tienes que llevarlos al almacén en donde  te los aceptan  bajo la modalidad de consignación, solo  unos pocos te los compran directamente. Tienen un margen de intermediación del 25% con respecto al valor de venta de los muebles que ellos establecen. Con esta estrategia no tuve mucho éxito porque el estilo de mis muebles no les pareció muy comercial.  

 

Ventas por Internet: puedes utilizar páginas como la de Mercado Libre  o OLX. Aunque publiqué varios de mis muebles para la venta en estas páginas no fue mi estrategia preferida debido a costos y políticas de envío, pero a varias personas que conozco estas plataformas les han funcionado muy bien. También puedes publicar tus avisos a través de grupos de Facebook pero en mi caso esto tampoco  fue  efectivo.

Venta de ropa de segunda mano: intente también vender parte de mi ropa en la plataforma llamada El Baúl , quienes fueron muy expeditos en recoger mis prendas  sin ningún costo en mi casa. Según la evaluación que realizaron con respecto a la ropa que les suministré, 10 prendas lavadas y en buen estado que es la cantidad mínima que reciben, solo una paso la prueba para la venta, un top que nunca use, las otras solo se podían donar. Aunque quedé un poco aburrida con el resultado de mi experiencia creo que esta plataforma es interesante para renovar tu guardarropa. Las prendas que no son aceptadas para la venta las puedes donar a través de las fundaciones con las que trabaja esta empresa o te las pueden devolver, mi opción fue donarlas.   

Donaciones: este fue el destino de muchas de mis cosas. En Bogotá puedes acceder  a esta opción a través de fundaciones como el Minuto de Dios y muchas otras más. Decidí donar parte de mis cosas a la Fundación  Niños de los Andes  que me ofrecían la facilidad de recogerlas en mi casa. También doné muchas cosas de mi hija a fundaciones pequeñas y a vecinos que realizan acciones de beneficencia.

Reciclaje: muchas de las cosas que no pude ni  vender, donar, ni regalar las recicle. En Bogotá, la labor del reciclaje la realizan personas que se dedican a esta actividad ambiental. Los recicladores por lo general recogen determinados días de la semana materiales básicos como papel, vidrio, plástico y latas .  En mi caso no solo tenía estos materiales también tenía otros como aparatos electrónicos dañados que no se pudieron arreglar, es decir tenía Residuos Electrónicos los cuales son peligrosos y tienen un tratamiento especial. Por lo cual  debes llevarlos a los lugares autorizados, para esto consulté la página de la Secretaría de Ambiente del Distrito Capital , y debido a que no estaba actualizada perdí tiempo llevándolos a los puntos móviles que no estaban operando,  por fortuna me pude comunicar con el personal de la Secretaría quienes me orientaron que podía llevar estos residuos a los puntos fijos.Por cercanía los llevé al punto del Centro Comercial Titán.

 

En varios sitios de Bogotá como centros comerciales y supermercados también  puedes llevar otras clases de residuos  que son peligrosos y necesitan un disposición adecuada, como: pilas, baterías de celulares, luminarias ahorradoras, entre otros muchos más, te dejo los siguientes links de varios programas de reciclaje que operan en la ciudad.

 

Residuos Peligrosos: programa ECOLECTA.

Luminarias usadas, es decir bombillos ahorradores, es importante llevarlos al sitio especializado porque tiene materiales altamente tóxicos que se desprenden cuando se rompen o deterioran. thttp://lumina.com.co/

 

Neveras: programa de posconsumo de neveras en Colombia, se encarga de la recolección y reciclaje de estos electrodomésticos.  http://www.redverde.co/

 

Reutilización de Aceite Usado: por mucho tiempo recolecté el aceite de origen vegetal usado en mi cocina, para su adecuada reincorporación a los procesos industriales me  contacté con una empresa que  ofrece los servicios de recolección de aceite usado en la ciudad,  quienes me aseguraron que iban a pasar a recogerlo, lo cual nunca hicieron a pesar de mi insistencia. Por fortuna un restaurante que frecuenta mi familia recibió  mi aceite como caso especial y lo envió con la recolección de su aceite usado para su reutilización. En Bogotá necesitamos más programas especializados para la recolección de aceites que provienen de los hogares, por lo general las empresas recolectoras privadas no se interesan en recoger pequeñas cantidades y es una pena porque desincentiva la adecuada utilización de este residuo que es altamente contaminante. Hace poco leí que existen algunos puntos en Bogotá, te dejó el link aquí (aceites)

 

 

Con el tiempo contado para entregar el apartamento en donde vivía pude lograr mi objetivo en gran medida. En el proceso también  aprendí varias cosas para no cometer de nuevo el error de llevar cosas sin consciencia a mi casa, por ahí dicen que lo que posees te posee, en la próxima entrada te compartiré algunas reflexiones con respecto a este tema.

Guía para comprar a granel y sin empaque ( Segunda parte: cómo y en dónde comprar a granel y sin empaque en Bogotá, siete lugares para todos los presupuestos)

Compras a granel en Bogotá

Muchas tiendas en Europa y en otras partes del mundo están ofreciendo  a sus clientes la posibilidad de comprar a granel y sin empaque para disminuir la contaminación por residuos, especialmente plásticos, Bogotá no es la excepción.  A través de este post te quiero compartir cómo comprar a granel y en dónde puedes realizar este tipo de compras en la capital de Colombia.

¿Cómo comprar a granel?

Como te comenté en el post anterior (ver post) para realizar compras de este estilo tienes que  llevar tus empaques. La mayoría de las tiendas que visité en Bogotá te  ofrecen  bolsas de papel, que son una mejor opción que las bolsas de plástico, las cuales puedes utilizar si se te olvidaron  tus empaques o si éstos no son suficientes, también puedes comprar en algunos sitios envases de vidrio, pero no es la regla general.

 

Las primeras veces que compré a granel y sin empaque sentí un poco de vergüenza al sacar mis bolsas de tela y mis empaques retornables, pero con el tiempo y la práctica me he dado cuenta que la gente por lo general no repara en mis empaques, y cuando lo hacen es para felicitarme, lo cual me anima a seguir en el camino del Desperdicio Cero/ “Zero Waste”.   

 

En las tiendas que te ofrecen productos a granel puedes pesar los contenedores vacíos antes de realizar las compras, de esa forma obtienes su peso (es decir la TARA), posteriormente los llenas con lo que necesitas y  después se vuelven a pesar con el producto que quieres llevar. Al peso total se le resta el peso del empaque (contenedor retornable/bolsa de tela/frasco de vidrio) y de esa forma solo pagas lo que pesa el producto. Sin embargo, no en todos los sitios que ofrecen la posibilidad de comprar a granel hacen lo anterior, por eso es mejor pesar en tu casa tus empaques y anotar su peso, especialmente de los empaques más pesados.  

Siete lugares en Bogotá para comprar a granel y sin empaque

 

1.Granel Gourmet: esta  cadena de tiendas es la que más variedad ofrece entre las tiendas que visité,  puedes encontrar: especies,granos,cereales, granolas ,setas, algas, diferentes clases de tés, frutos secos y deshidratados, chocolates, harinas, aceites como de oliva, aguacate y vinagres. Los productos en su mayoría son importados.

El día que visité su tienda compré arroz jazmín, lo cual fue un novedad porque prefiero por lo general los productos locales, para esto utilicé una bolsa de tela, también compré uchuvas achocolatadas y pimienta,  para éstos últimos  utilicé unos envases de vidrio que llevaba.

 

Me gusto mucho la experiencia de compra en este almacén, la atención es excelente, se puede encontrar un gran surtido en productos, el precio y el valor de las compras depende de lo que compres y de su peso, como tiene varias productos importados puede ser una compra costoso para presupuestos ajustados.

 

Comprando a granel y sin empaque en Granel Gourmet

 

Link Granel Gourmet: http://www.granelgourmet.com/

 

2. Gastronomy Market:  tiene tres almacenes en la ciudad, y cuentan con una sección especial de productos que se pueden comprar a granel, como: arroces de diferentes clases, frutos secos y deshidratados, granos, semillas y cereales.

Comprando a Granel en Gastronomy Market Bogotá

En este almacén compré algunos arándanos deshidratados y unos bananitos achocolatados que estaban ¡deliciosos! y que no alcanzaron a llegar a la casa, quedé satisfecha con los productos y con su precio. Al igual que la anterior,  la mayoría de sus productos son importados y si tu presupuesto es ajustado tendrás que realizar un equilibrio entre el peso y el valor por kilogramo. Mi experiencia de compra fue agradable, las personas que trabajan allí son muy gentiles y atentas.

 

Link Gastronomy Market: http://gastronomymkt.com/

3.Loving Hut Cocina Vegana : Te cuento que este sitio lo frecuentaba mucho porque quedaba cerca de mi casa en Bogotá, y la comida es deliciosa,  si tienes o quieres  una dieta que tienda al veganismo seguramente lo apreciarás mucho porque son pocos los restaurantes de esta clase por la Avenida Suba en Bogotá.

Tiene una zona amplia para comprar productos a granel, puedes encontrar: harina, granos, semillas, cereales, frutos secos y deshidratados, Sal del Himalaya, Moringa, especies como el Curry, té verde, y la última vez que fui ví hasta bicarbonato, entre otros  muchos productos más.

 

Mi experiencia de compra en este lugar siempre ha sido muy agradable,los precios son asequibles.

Link Loving Hut Cocina Vegana: https://www.facebook.com/LovingHutCocinaVegana/

 

4.La Tiendita Vegan (Calle 45 No 16- 81): en este lugar puedes encontrar a granel alimentos como la harina de gluten, semillas de Chia, Quinoa, Soya texturizada, Amaranto y hongos comestibles entre otros. Para documentar mi experiencia compré Orellanas y  Portobelos, por lo general es difícil comprarlos sin empaque. Para esto utilicé unas de mis bolsitas ligeras que uso para este estilo de compras.

Tiendita Vegan,Bogotá

La tienda también ofrece otros productos ecológicos, como: esponjas, jabones, bolsitas de tela, un gran surtido de embutidos para veganos  entre otros productos. Disfruté mucho mi experiencia de compra por el servicio y la buena conversación que tuve con su propietaria, en mi opinión los precios son asequibles y es un lugar en donde se respira una gran consciencia ambiental.

Link Tiendita Vegan: https://www.facebook.com/tiendavegan/

 

5.La Despensa Tienda Responsable:  ubicada en el barrio la Soledad en Bogotá, puedo resumir este lugar con una sola palabra:  ¡Encantador!A pesar que no tienen una amplia oferta de productos a granel cuentan con muchos productos orgánicos, integrales y ecológicos nacionales. Me gusto mucho el programa  de retorno de envases que tienen con sus clientes y proveedores, también los empaque sustentables de muchos de los productos que ofrecen, y me impresionó  la sección de cuidado personal y belleza que cuenta con un variado surtido de productos naturales y “cruelty free”.

La Despensa Tienda Responsable, Bogotá

El día en que visité esta tienda solo tenían Quinoa de Nariño a granel, y decidí llevar unos gramos para lo cual utilicé uno de los envases que llevaba, el cual fue pesado y llenado con la cantidad que necesitaba.

También en este lugar se puede disfrutar de postres, tortas integrales y del mejor café colombiano.

 

Link de la Despensa Tienda Responsable https://www.facebook.com/ladespensatiendaresponsable/

6.La Especie Humana: la primera que vez me encontré con esta  propuesta fue en el Mercado de la Pulgas de Usaquén, y fue para mi un gran descubrimiento por la atención, la variedad y su originalidad. Los fines de semana la puedes visitar en el Mercado de las Pulgas de Usaquén y entre semana en Teusaquillo. Sin embargo, te recomiendo que te afilies a la página de Facebook para que estés  al tanto de sus actividades  y de  su movilidad. Además,  ofrecen talleres de cocina.

La Especie Humana, Bogotá

Link Especie Humana: https://www.facebook.com/especiahumana/

 

 

7.Plazas de Mercado: te cuento que ir a plazas y mercados tradicionales es algo que me encanta, de hecho en muchas plazas de este tipo puedes comprar a granel. En Bogotá por lo general realizaba las compras en la Plaza del Siete de Agosto. En este lugar puedes comprar lo básico a granel, como: arroz, frijol, lenteja, garbanzo, también algunos cereales pero para esto debes preguntar si tienen la disponibilidad de venderte a granel, por lo general cuando no han empacado todo el producto te pueden vender a granel, de esa forma podía comprar: almendras, nueces, avena entre otros alimentos que consumo de forma frecuente. Los precios son populares y muy asequibles a todos los presupuestos.

Plaza del siete de Agosto, Bogotá
Fotografía por: Fernando Galindo

 

Si te interesa comprar en plazas te invito a leer: Diez razones para comprar en una plaza de mercado.

 

Adicional a los anteriores lugares también encontré en internet otros lugares que ofrecen la posibilidad de comprar a granel, como: El Granero Natural (Carrera 57 No 133 -27 https://www.facebook.com/elgraneronatural/) y Suna (http://www.sunacolombia.com/) , también un día ví que algunos supermercado como Metro y hasta algunas tiendas de barrio están ofreciendo algunos productos a granel.

Aportes de l@s lector@s de otros lugares:  Espíritu de la Tierra.

Desde hace un poco más de un mes me mudé a otro país y es  volver a empezar hasta con el Zero Waste. Ahora compro algunos productos a granel utilizando mis bolsitas de tela en un mercado medieval al cual tengo acceso cada quince días, algún día te contaré acerca de esta experiencia.   Por ahora espero que te animes a comprar a granel así sea al lado de tu casa, pregunta si  lo que necesitas te lo pueden vender sin empaque o por lo menos trata de usar menos bolsas plásticas.