Dinero Feliz.

Dinero Feliz

Dinero Feliz

Había escuchado acerca del dinero sucio, mal habido, lavado, manchado, maldito, ganado con el sudor de la frente, rápido, fácil !pero feliz!… No, nunca había escuchado algo así, razón por la cual me llamó tanto la atención la siguiente historia.

En India se encontraba un turista de vacaciones y una niña se le acercó.

˗˗¿Señor, me puede dar dinero feliz? ˗˗preguntó.

El hombre quedó desconcertado por la su solicitud de la niña. ˗˗¿Y qué es dinero feliz? –dijo.

˗˗Cualquier cantidad de dinero que usted esté feliz en darme yo estaré feliz de recibirla.

Con esta historia empieza Raimon Samsó su libro que lleva el mismo nombre. Dinero Feliz, “es el dinero que tu ganas con felicidad parar contribuir con la felicidad de los demás”, lo cual me cautivo, un concepto totalmente revolucionario y diferente al objetivo del dinero por el dinero o a la felicidad que solo busca auto-complacencia a costa de los demás.

En el proceso de reflexión y de hablar de esto con otras personas me comentaron que en algunos países de Asia los comerciantes se toman todo el tiempo necesario para atender y conocer a sus clientes, y es usual que antes de concluir el negocio el vendedor le pregunte al comprador si se encuentra contento con el trato, en el caso que la respuesta sea negativa es posible que la contraparte mejoré su oferta.

Recordé también el sentimiento de felicidad que causa ser un gran pequeño héroe o heroína, al mejor estilo de “Le fabuleux destin d’Amélie Poulain” (2001), quien termina mejorando su vida sin saberlo al ayudar a otros.

Tal vez el negocio después de suplir todas nuestras necesidades básicas y hasta de darnos gusto no es hacer más dinero sino ser más felices y hacer más felices a los otros, indudablemente somos más que un “homo economicus”.

Muhhamad Yunus, Premio Nobel de Paz 2006, fundador del Banco Grameen y desarrollador del concepto de micro crédito nos habla de cierta forma de esto y nos invita a probar el beneficio de hacer a la gente feliz y de intentar iniciativas de inversión que resuelvan los problemas de la sociedad.

Tal vez en la medida que generemos más dinero feliz en nuestra sociedad tendremos una menor tendencia de usar las compras impulsivas como un escape de las frustraciones, disminuiremos la ansiedad de luchar por obtener el último articulo en rebaja en el “black friday”, no estaremos obligados a complacer con cada cosa al que se rompe la espalda para llevar el sustento a la casa, no nos encontraremos en el primer y único lugar de las especies que buscan su autodestrucción, y en cambio nos sentiremos de alguna forma plenos(as) y animados(as) por lo que hacemos.

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Siete errores que arruinan nuestras finanzas

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Al cierre del año es normal hacer un balance y reflexionar al respecto de ciertos comportamientos que arruinan nuestras metas en el área financiera, algunos errores frecuentes son:

  1. Vivimos por encima de nuestras posibilidades, con lo cual gastamos más de lo que ganamos.
  2. Usamos el cupo de las tarjetas de crédito como un dinero extra, por lo cual nos endeudemos más.
  3. Gastamos pensando que obtendremos ingresos adicionales de negocios o contratos que son inciertos, por lo cual es mejor ser precavidos y pacientes hasta que éstos se concreten.
  4. Derrochamos dinero en momentos de abundancia pensando que esta situación permanecerá en el tiempo y perdemos la oportunidad de analizar posibles inversiones.
  5. No contamos con un fondo para emergencias que nos permita sortear cualquier situación difícil que se nos presente.
  6. Compramos de forma impulsiva o emocional y no nos damos cuenta de este comportamiento.
  7. Hacemos inversiones y gastos de forma precipitada sin conocer bien lo que nos ofrece el mercado, y no sopesamos el costo/ beneficio de estas compras o inversiones.

Las lecciones financieras que aprendimos en este año nos permitirán mejorar nuestras finanzas en el próximo.

El Dinero, medio o fin.

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Schopenhauer decía:”Los hombres están acertados en valorar el dinero, porque, semejante a un proteo, se transforma en todos sus deseos”, haciendo referencia al dios griego que podía cambiar de forma. Es así que el dinero materializa todos los deseos y sirve en nuestro ingenuo entender como escudo que brinda protección de los miedos.

Técnicamente el dinero es un medio de intercambio que cumple las funciones de: medio de pago, unidad de medida de todos los valores, medio de atesoramiento y medio de acumulación de capital. Pero en la realidad es aún más y la teoría económica se queda corta en explicar este fenómeno.

En esta sociedad monetizada en la que vivimos “todo tiene un precio” y hemos convertido al dinero en casi un dios, y nuestro bienestar está estrechamente ligado a este medio, llegamos al punto que construimos un relación tanto a nivel personal como colectiva con el dinero, en donde el único propósito claro es ganar más para por supuesto gastar más o mejor aún complacer todos nuestros deseos y evitar la materialización de los miedos.

Creo que para construir una relación sana con lo que significa el dinero para cada persona es importante hacerse ciertas preguntas, que al principio pueden parecer sin sentido pero que revelaran aspectos importantes que cambiaran definitivamente la forma de relacionarnos con el dinero, entre las cuales sugiero las siguientes:

¿Qué significa el dinero para mí?
¿Es el dinero un medio o un fin?
¿En qué gasto el dinero?
¿Cómo era el manejo del dinero en mi casa cuándo era una niña o un niño?
¿Qué debo cambiar para mejorar mi relación con el dinero?
¿Qué actividades puedo disfrutar sin gastar dinero?

Si bien es cierto el dinero es el medio que nos permite interactuar en la sociedad monetizada, existe una gran riqueza en cada una de nuestras vidas, la cual no se compra con el dinero y es importante redescubrirla; en ese momento nos sentiremos más libres del yugo de tener que pagar por todo un precio.

Feliz semana y gracias por visitar este espacio.

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Diez Consejos para Sacar tus Finanzas del Caos

 

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1. Enfrentar el caos de nuestras finanzas nos permitirá darnos cuenta que gastamos más de lo que ganamos y que usamos los préstamos y tarjetas de créditos como recursos adicionales, con lo cual abrimos aún mas ese déficit que mes a mes se va acumulado.

2. Comenzar a manejar un presupuesto mensual con una proyección anual de los gastos como de los ingresos, en el cual podamos identificar tanto los gastos fijos como variables es algo imprescindible para llevar el control de las finanzas.

3. Tomar consciencia del cavernícola que vive en nosotros que compra de manera emocional es crucial para mantener a raya este tipo de compras. Varios estudios demuestran que el 90% de las decisiones son producto de las emociones.

4. Realizar un plan para pagar las deudas. Como dice el refrán: “el que paga lo que debe sabe cuánto tiene” no solo nos ayuda a mejorar nuestras finanzas e historial crediticio también habla bien de nosotros como personas.

5. Planear las compras, las inversiones, el mercado, las vacaciones en fin planear en lo posible todo, es un labor un poco ardua para nosotros los latinos que somos muy espontáneos, pero es importante incorporar este habito en nuestro diario vivir para no terminar en malos negocios pagando más de lo debido.

6. Ser Creativos para disfrutar de la vida y entender que para pasarla bien no tenemos que gastar una fortuna.

7. Ser ecológicos, ya que dejaremos de comprar tantas cosas que contaminan el ambiente y tendremos consciencia del uso racional de los recursos con lo cual podremos disminuir el costo de los servicios públicos.

8. Ser solidarios, esto es algo que hemos perdido casi por completo en las grandes ciudades, no nos conocemos ni compartimos con nuestros vecinos, pero es importante no solo para nuestras finanzas también lo es para la seguridad y la construcción de un tejido social.

9. Tener presente las metas que queremos alcanzar nos ayudará a mantenernos motivados para manejar mejor nuestras finanzas.

10. Aprender de los errores y seguir adelante, salir del caos financiero requiere tiempo y es necesario cambiar nuestros malos hábitos e identificar los pequeños logros que nos permitirán construir un mejor futuro financiero

Identificando el Cavernícola que vive en mí

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Reconocer cómo funciona el cavernícola que vive dentro de nosotros fue el punto crucial que me permitió manejar mis finanzas, por extraño que suene. Y por este motivo empiezo este blog con este tema, que por lo general pasaba desapercibido, al menos ante mis ojos. Las emociones más primarias son una variable sustancial en la toma de decisiones económicas.

Me encanta comprar, me fascina mirar las vitrinas, me encanta, pero después de ajustar mi presupuesto, después de formular mil y un explicaciones cuando se agotaba el dinero, entré en un estado de profunda inquietud: qué ocurría conmigo, qué pasaba cuándo sufría esos deseos de comprar, que todos conocemos, que incluso resultan desahogos ante las frustraciones, en fin, qué pasaba en mí.

Cuántas veces llegamos a la casa sin un billete en la cartera y nos preguntamos: ¿qué pasó con el dinero? Luego damos una explicación no muy alentadora sobre el alza de los precios o decimos que el dinero ya no alcanza para nada, entre otras sutiles respuestas que nos excusan de nuestra inconsciencia.

Es frecuente escuchar la frase:” Entre más ganas más gastas” es cierto. Sufrimos de una gran ansiedad. Como conejillos de indias en un laboratorio pulsamos la palanca una y otra vez en busca de la recompensa inmediata, y el dinero se escurre entre las manos sin darnos cuenta. ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo tomar el control de nuestros gastos? ¿No te ocurre?

En una oportunidad un grupo de personas, en una subasta, pagaron 28 dólares por un billete de 20 dólares. ¿Qué pasa? Cuántas veces hemos visto las largas filas al frente de las tiendas, el último modelo del computador que pareciera embrujar a las personas y obligarlas a pasar horas y horas esperando a que abran la tienda. ¿Qué ocurre?

Pronto lo entendí. Y espero que tú también. Somos emocionales y nuestras emociones presentan un comportamiento errático, curioso. Las reacciones emocionales básicas se encuentran en la parte más profunda y antigua del cerebro, en la amígdala o complejo amigdaliano. Las emociones están haciendo de las suyas con nosotros y nos atrapan con su ansiedad.

En los últimos veinte años, la Economía, para explicar varios fenómenos del mercado se ha valido de otras ciencias como la biología y la psicología, y han surgido nuevas disciplinas como la Neuroeconomía. De esta colaboración se ha podido observar cómo las emociones afectan el comportamiento financiero tanto a nivel individual como colectivo, explicando la inestabilidad del mercado bursátil, el surgimiento y explosión de una burbuja inmobiliaria, y cómo emociones como la tristeza hacen que estemos dispuestos a pagar más por algo.

Los valores del siglo XXI, Quino.

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No estamos perdidos, afortunadamente. Las respuestas emocionales se pueden cambiar, como tantas cosas. Algunos psicólogos han trabajado con pandilleros que viven en una situación de violencia estremecedora, y a través del desarrollo de habilidades emocionales han conseguido disminuir la violencia.
Para mí el primer paso fue alcanzar la consciencia de mis emociones, entender, en última, que mis respuestas no son tan racionales como yo he pensado, que alcanzar ese comportamiento racional en el gasto no sólo resulta difícil, sino que es todo un proceso integral de cambio, que afecta también otras dimensiones en mi vida, pero que es el camino más interesante por recorrer.

Enlaces de interés:

El poder del dinero

Sabemos que no sabemos lo que decidimos.